11 sept 2026

Silvia Gette regresó a Uniautónoma: ¿quién pondrá el dinero para salvar la Universidad?

 Por John Acosta

Silvia Gette regresó a la rectoría de la Universidad
Autónoma del Caribe, una institución que enfrenta
un pasivo cercano a los 200 mil millones de pesos
 y mantiene abiertos interrogantes sobre la financiación
 de su plan de salvamento.

Me prometí no volver a hablar de la Universidad Autónoma del Caribe. Después de sentirme desterrado de Barranquilla, separado de mi hogar y apartado del trabajo al que había dedicado buena parte de mi vida, quería cerrar definitivamente ese capítulo. No pude hacerlo. El inmenso cariño que le tomé a la Universidad, los estudiantes que pasaron por mis aulas y las batallas que he dado por su recuperación no me dejan cumplir aquella promesa. Cada vez que su futuro vuelve a estar en riesgo, también vuelve mi obligación de preguntar.

Y hoy tengo muchas preguntas. Silvia Gette Ponce regresó a la rectoría de la Universidad Autónoma del Caribe. Su retorno, derivado de una orden de restablecimiento de derechos, provocó un nuevo sacudón institucional. También generó pronunciamientos de organizaciones sindicales y profesorales; sin embargo, la discusión no puede limitarse a determinar si Gette tenía derecho a regresar. Tampoco debe quedarse atrapada en su controvertido pasado judicial. La pregunta decisiva es otra: ¿cuál es el plan para salvar financieramente a una Universidad cuyo pasivo, según la Asociación de Profesores, se acerca a los 200 mil millones de pesos?

Si Silvia Gette rechazó la oficialización y defiende que Uniautónoma conserve su naturaleza privada, debe explicar quién aportará el dinero necesario para rescatarla.

Elsa Noguera sacó de su escondite a los carros cazafotomultas: que la luz llegue a Valledupar

Mientras el Renault Logan de John Acosta continúa
 confinado bajo los árboles, la ministra de Transporte, Elsa
Noguera,  anuncia nuevas reglas para impedir
 que los carros cazafotomultas impongan comparendos
 sin un agente visible. La imagen es una composición
 elaborada con inteligencia artificial a partir de fotografías reales
El Gobierno les puso una regla elemental a los vehículos utilizados para detectar infracciones: si funcionan como apoyo de un control en la vía, deberán tener al lado un agente visible. La decisión confirma algo que llevo trece años preguntando: ¿las cámaras están para salvar vidas o para cazar bolsillos?

Por John Acosta

Mi Renault Logan continúa debajo de los árboles. No se ha movido, pero la discusión sobre las fotomultas, afortunadamente, sí. Hace menos de dos semanas escribí en esta misma Comarca Literaria que, mientras el Ministerio de Transporte comenzaba a mover las reglas de la fotodetección, mi carro seguía prácticamente confinado. Entonces, la ministra Elsa Noguera había anunciado que endurecería las condiciones para autorizar las cámaras y que el Gobierno prepararía una reforma al Código Nacional de Tránsito.