29 ago 2026

Mientras Mintransporte mueve las fotomultas, mi carro sigue confinado

Mi Renault Logan sigue inmóvil, mientras
el Gobierno anuncia cambios en las fotomultas
 y en el Código Nacional de Tránsito.
Elsa Noguera, ministra de Transporte anunció una reforma al Código de Tránsito y controles más duros para las cámaras. Mientras tanto, más de 35.000 comparendos de Valledupar están bajo investigación y yo comienzo a mirar mis propias multas con nuevas preguntas.

Por John Acosta

Apenas había terminado de escribir sobre la propuesta del presidente Abelardo De La Espriella de reducir el valor de las multas de tránsito cuando apareció la respuesta de la ministra de Transporte, Elsa Noguera. Y confieso que volví a mirar hacia el mismo lugar: mi carro. El Renault Logan gris que lleva más de un año prácticamente confinado bajo los árboles de una 'casa campo', mientras intento desenredar las multas y los procesos que terminaron comprometiendo jurídicamente el vehículo.

Esta mañana publiqué en esta misma Comarca Literaria el artículo Abelardo quiere bajar las multas hasta 50 %: mi carro embargado explica por qué esta discusión no es abstracta. Allí escribí que una cosa era el anuncio presidencial y otra muy distinta lo que jurídicamente podía hacerse.

Pues bien. Horas después habló la persona encargada de convertir buena parte de ese anuncio político en decisiones concretas. Elsa Noguera respondió al presidente: “Presidente, ¡manos a la obra!”. Y, después, explicó qué piensa hacer.

Abelardo quiere bajar las multas hasta 50 %: mi carro embargado explica por qué esta discusión no es abstracta

El presidente Abelardo De La Espriella propone
 reducir las multas de tránsito y revisar las fotomultas,
una discusión que, en mi caso, tiene rostro propio:
mi Renault Logan permanece confinado, mientras
intento resolver las sanciones y el embargo que pesan
sobre el vehículo.
 Por John Acosta

Hay noticias que uno lee. Hay otras que, por alguna extraña circunstancia de la vida, terminan leyéndolo a uno. Esta mañana vi el nuevo pronunciamiento del presidente Abelardo De La Espriella sobre las multas de tránsito y tuve inevitablemente que pensar en mi carro. Sí. En mi carro.

Ese que lleva más de un año prácticamente confinado, mientras trato de desenredar una deuda por multas de tránsito que terminó en embargo y que ha convertido una cosa tan sencilla como sacar el automóvil a la calle en una especie de ejercicio de cálculo de riesgos. Hace apenas tres días conté aquí, en ¿Piensan ‘avionarme’ en Valledupar el dinero de las fotomultas?, otro capítulo de este viacrucis. Relaté que había entregado cerca de 2,4 millones de pesos a una oficina de tramitología de Valledupar para tratar de solucionar parte de la deuda.

Por eso, cuando leo que el presidente dice que una infracción de tránsito no puede terminar convertida en una “condena económica para una familia colombiana”, esta vez no tengo que hacer ningún esfuerzo intelectual para entender de qué está hablando. La frase me resulta demasiado familiar.