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23 jul 2025

¡Amándome tal como soy ! 😍🤭


Por Anjul Julieth Beleño 

Por miedo a la invalidación social, dentro de un agresivo gremio como lo es el mundo del espectáculo y el modelaje, donde la belleza física pesa más que el propio talento, por muchos años opté por dibujar el color de mis ojos con lentes de colores, por decorar mi Cutis con polvos más blanco que mi tez natural porque amaba la piel blanca.

25 nov 2024

Operó camiones de 250 toneladas y ahora, buseta de 25 pasajeros

Por John Acosta

Es posible que cuando Yolkin Caicedo le enseñó a conducir buseta a su hermana Claudia, pensó más en verla trabajando en una de las minas de carbón del Cesar que conduciendo una buseta urbana en Valledupar; de hecho, él llevaba trabajadores en ese vehículo donde aprendió ella, desde La Jagua de Ibirico, la población de los do
s hermanos, hasta la minera Prodeco. En todo caso, Claudia Caicedo ascendió, de esas clases informales de chofer, a operar camiones de 250 toneladas en ese enorme hueco a cielo abierto de donde la empresa subsidiaria de la suiza Glencore sacaba carbón.

Esos turnos, en medio del machismo de los rudos mineros, le formaron el carácter reservado que todavía hoy esboza cuando alguien se le sienta al lado, a entablar una conversación formal, mientras ella maneja la buseta de ruta urbana en la capital del Cesar. Claudia Caicedo no pasó, de una, de la mina a Valledupar. No: antes condujo un camión de reparto,a lo largo y ancho de su departamento, distribuyendo el producto de la empresa Aceros y Metales, donde laboró cuando Prodeco decidió cerrar operaciones en Colombia.

Una joven emprendedora de armas tomar que le ‘tuerce el pescuezo’ al destino

 


Por John Acosta

Angie Carolina Ruiz soñó con tener una máquina de coser, desde que tenía cuatro años de edad y veía a su tío materno pedaleando la suya para darle forma a los pantalones que cosía. Vivía en el barrio Primero de Mayo, donde nació y creció. Hoy, cuando, finalmente, posee ese aparato eléctrico, recuerda con nostalgia al difunto sastre que, sin proponérselo, le inculcó a su sobrina el amor por la costura.

Obviamente, no fue fácil hacerse a lo que siempre añoró. Antes, tuvo que dedicarse a otro oficio que, si bien le gusta, no le apasiona tanto como el que ahora ejerce. Hizo un curso básico de Repostería en el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) y ahorró, como pudo, lo que le quedaba de la venta de los postres que hacía.

23 sept 2024

Un binomio de maldad se ensañó con los Wayúu para ponerles nombres burlescos

Por John Acosta

Zaida Maritza Hernández Pushaina llegó esa mañana a la ranchería. Era otra de sus visitas que ella hacía con pasión en su ya larga experiencia como profesional social, atendiendo siempre a su raza Wayúu. “Me recibió con mucho cariño una señora ancestral”, le contaría después al Semanario La Calle. Una vez terminado el protocolo cultural (el vaso de chicha, el pocillo de tinto, en la enramada) de la visita, Zaida Hernández procedió a realizar su estudio de caracterización social e identificación; obviamente, pidió la cédula a la legendaria señora. Y volvió a sorprenderse con el nombre, a pesar de que no era la primera vez que le sucedía cuando tenía el documento de identidad en sus manos: Aspirina Ipuana, decía llamarse la señora; entonces, la trabajadora social de la Universidad de La Guajira hizo lo de siempre.

Zaida Hernández
“Hay muchas personas que desconocen el significado de su nombre Yo le dije, ¿usted sabe
para qué sirve la aspirina? Me respondió que no.  Le dije que era un medicamento, que sirve para el dolor. Y me dijo: ‘No, es que esos son los arijunas. Yo le dije cómo era mi nombre’. Es que ella lo pronuncia y lo interpreta como lo hacemos los Wayúu”, le explica Hernández Puchaina a La Calle. Ya enterados de lo que representa el nombre que le pusieron, algunos desearían resarcirse. “Y también me dicen cómo hacemos nosotros para cambiarnos esos nombres”, cuenta Zaida Maritza.

21 jun 2024

Dannys Ospino, la emprendedora que pone el sabor en ‘Los Manguitos’ de Valledupar

Por John Acosta

La partera Flor Orcasita tuvo razón en sentenciar que esa bebé, humedecida aún por el alumbramiento reciente y que se blandía con fortaleza entre sus arrugadas manos de matrona pueblerina, sería “echá pa’lante”. Así se lo hizo saber enseguida a la madre, adolorida por el esfuerzo acabado de realizar y postrada en el catre de lona y madera cruzada, en la media mañana de aquel 18 marzo de 1983. Casacará era, entonces, un pueblo que vivía del proceso de siembra, cultivo, cosecha y desmonte de algodón; sus habitantes eran felices gastándose lo mucho o poco que alcanzaban a ganarse en aquellas faenas agrícolas e industriales. Dannys Julieth Ospino Zúñiga, como bautizaron a la recién nacida, tendría su propio negocio en la capital del departamento, pero antes debía mostrar el talante de reciedumbre que le auguró la mujer que la recibió en su nacimiento.

19 mar 2024

Las historias que se tejen detrás de una mochila Wayúu

Graciela Jayariyú
Por John Acosta

Desde muy niña, Sandra Aguilar supo lo que quería ser: Artesana; por eso, cuando su mamá le llevaba muñecas para que jugara, “yo cogía rabia”, recuerda. Desde que tenía esos deseos, no era consciente de que pertenecían a la tradición artística y cultural de su raza, cuenta hoy con el brillo de satisfacción en sus ojos. Llevada por el impulso de sus anhelos infantiles, la pequeña Sandra recogía los pedazos de hilos de distintos colores que su madre desechaba en la fabricación de chinchorros y tejedura de mochila y hacía sus bolitas con las sobras de sus codicias inocentes. Se iba, entonces, para su casa de ensueño: debajo de la mata de monte (kashushirra), en cuya sombra construyó el pequeño telar, versión en miniatura del de su mama: dos horquetas y el travesaño. Ahí desplegaba, con su aguja, lo que había aprendido observando a su progenitora.

11 mar 2024

En la emblemática ‘Cuatro Vías’ ofrecen el mejor friche guajiro

Adelaida Epinayú, en su negocio
Por John Acosta

Nunca olvida el almuerzo de ese día, no sólo porque fue la primera comida que hizo en su vida, sino porque, además, se la proveyó la madre naturaleza cuando ella, una niña de diez años, no tenía con qué acompañar el arroz blanco preparado en el fogón de leña de su ranchería. Siempre sucedía que su mamá se iba a trabajar a Venezuela y las provisiones de la casa se agotaban antes del regreso de la progenitora; entonces, la pequeña Adelaida Epinayú desplegaba la creatividad alimenticia de su mente infantil para rebuscar, en el aledaño monte árido, el sustento para ella y sus hermanos. Ese día inolvidable, preparó iguana desmechada. Y la chicha de maíz (cultivado en la ranchería) se la tomaron de cerrera porque el azúcar se acabó antes de lo previsto.

7 oct 2021

María Fernanda Cabal, ¿catapultada por la izquierda radical?

María Fernanda Cabal Molina
Por John Acosta

Antes de 2014 era poco lo que se conocía de ella, aparte de ser la esposa del presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegan), José Félix Lafaurie; no obstante, María Fernanda Cabal Molina ya había ido forjando su vida propia: politóloga de la Universidad de los Andes; estudió literatura e historia en España; trabajó con las comunidades populares de Bogotá, del departamento del Atlántico y los indígenas del Amazonas. Hasta que en 2014 fue electa Representante a la Cámara por Bogotá, con el aval del partido Centro Democrático: sus posturas frente a diferentes acontecimientos de la vida nacional e internacional la convirtieron en protagonista del acontecer político de la nación, cuando, con sus irreverencias, respondía las críticas de sus malquerientes, generalmente, de la izquierda radical.

24 sept 2021

Una sabia decisión de Sintrauac, en Uniautónoma

 

Nataly Álvarez, presidenta
de Sintrauac

Por John Acosta

Satisface enormemente, por su sensatez y ejemplo de solidaridad, el más reciente comunicado del sindicato mayoritario de la Universidad Autónoma del Caribe, Sintrauac; en realidad, se había creado una enorme preocupación y una inquietante incertidumbre entre los trabajadores y profesores de esta institución de educación superior por un mensaje de voz que circuló por la red social WhatsApp, en la que la presidenta de esta organización social, Nataly Álvarez, informaba que iba a ceder el cargo, que seguirá como directiva sindical, “pero ya no desde la Presidencia, dado a algunas situaciones personales que ameritan tomar esta decisión”. Inmediatamente, se prendieron las alarmas de todos, ya que se habían presentado unos hechos con dos o tres miembros, de los diez de la Junta Directiva de Sintrauac que buscaban tumbar del cargo a esta líder popular.

Nataly Álvarez, en su mensaje de voz, le daba las gracias a todos los que le habían apoyado y “han estado de manera incondicional allí”. Agregó que se había desprendido, como persona, de sus intereses individuales “para tratar de que se genere un bienestar colectivo y que la institución esté mucho mejor”. Invitó a todos a que se “mantengan con pie firme en la organización porque la única forma en que la Universidad pueda salir adelante es que los trabajadores, que son sus dolientes, velen por ella y estén unidos”. Recordó que las administraciones van y vienen, “pero nos queda el producto de las decisiones buenas y malas que ellas tomen; por eso, hay que estar muy pendiente de qué decisiones se toman al interior de nuestra alma máter”.

19 jun 2021

Joven estudiante opina sobre el paro nacional: "Exigimos cambios, pero ¿cumplimos con nuestros deberes?"

Imagen tomada de https://noticias.canal1.com.co/
nacional/encuesta-mayoritario-respaldo-jovenes-
paro-nacional/
El autor de este blog es profesor de Ética profesional en una universidad de Barranquilla, Colombia. Como parte del examen final, le pidió a sus estudiantes que hiciera una reflexión de no más de página y media sobre el Paro Nacional que sacudió al país por más de un mes. Son 10 grupos de un promedio de 40 estudiantes por grupo; es decir, 400 jóvenes escribieron sus impresiones sobre esta ebullición nacional. Se encontró que algunos estudiantes actuaron como esponjas: sus escritos parecían calcados de los discursos de los dirigentes del paro, en su mayoría adultos de la tercera edad. Otros fueron un poco más ecuánime y sopesaron objetivamente la situación: miraron las dos caras de la moneda.

Escogió este texto, entre los más de 400, porque le pareció no solo diferente, sino, además, autocrítico.

Por María Camila Parra Contreras, estudiante de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Autónoma del Caribe

Ruido, caos, fuego, sangre, violencia, gritos, llanto, dolor: estos y otros sentimientos son los que hemos sentido los colombianos, en algún momento de este mes.

Nos duele nuestro país, tenemos dolor de patria. Y todo lo que deseamos es que haya un cambio en nuestra nación. Para ser sinceros, queremos un cambio, y lo exigimos, pero… en realidad, ¿hacemos parte del cambio?

1 feb 2021

La noche de carnaval en que Ana del Castillo me convenció

 Por John Acosta @Joacoro

El presentador del evento la anunció esa noche. Y hubo una ovación general. “Ya verás, que va a salir en brasieres y en hilo dental”, me dijo el sobrino político mío, que tenía al lado. “Y borracha”, remató la novia de él. Yo, en verdad, no conocía a la artista anunciada. Y vine a saber de su existencia porque se había referido en términos desobligantes a un colega suyo porque él no la había invitado a subir a la tarima en su momento; entonces, ella, enceguecida por la ira y levitando por el alcohol, grabó un video en donde desahogó su enojo con palabras de alto calibre hacia su colega cantante y lo subió en una de sus redes sociales. Todo el mundo recuerda a la “Caterpillar de mierda” que le mandó a comer a su par. Nunca antes había visto que la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata emitiera un comunicado de prensa para amonestar a un exponente de este folclor, como le tocó hacerlo con la joven artista, cuya presentación anunciaron esa noche de carnaval.

22 nov 2019

“Estereotipos y roles de género: la construcción social de lo masculino y femenino”: Café Filosófico Uniatónoma


Por Valentina Cantillo Bolaño

A las dos de la tarde, en el tercer piso de la Biblioteca Benjamín Sarta de la Universidad Autónoma del Caribe, se realizó el último Café Filosófico del semestre 2019-2, donde Cecilia De Alba Narváez, representante de la Comisaría de Familia, trabajadora social y abogada, especialista en Derecho de Familia y magíster en Estudios de Género y Violencia Intrafamiliar, fue la encargada de dirigir el tema del encuentro, titulado “Estereotipos y Roles de Género. La construcción social de lo femenino y masculino”.

Como es tradicional, el Café Filosófico de la Universidad Autónoma del Caribe es organizado por el Departamento de Humanidades, con el apoyo de la Biblioteca Benjamín Sarta. Para el tema de hoy, se vinculó activamente Bienestar Universitario.

13 sept 2019

El remado exitoso del proceso de recuperación de Uniautónoma del Caribe


María Victoria Mejía, rectora de la Universidad Autónoma del caribe,
nombrada por el Ministerio de Educación Nacional
Por John Acosta

Al escuchar los argumentos de la nueva rectora de la querida Universidad Autónoma del Caribe, María Victoria Mejía, satisface mucho encontrar coincidencias entre lo que ella plantea y el pensamiento generalizado de nuestra comunidad académica; esencialmente, en tres aspectos puntuales: 1. No ha habido un cambio sustancial en los máximos órganos de gobierno; 2. La propuesta de reforma de los estatutos actuales (aprobada, no unánimemente, por la actual Sala General y enviada al Ministerio de Educación Nacional -MEN- para su aprobación) no reflejan una diferencia profunda con los estatutos implantados por la desastrosa administración de Ramsés Vargas; y 3. Los Institutos de Salvamento, adoptados temporalmente por el MEN para garantizar el buen uso de los recursos que ingresan a nuestra institución (resolución 03740 del 5 de marzo de 2018), no pueden concluir ni en el corto ni en el mediano plazo. Me referiré a los dos primeros puntos porque los consideramos urgentes, ya que presuponen que los principales aspectos que desencadenaron la enorme crisis que estamos tratando de superar, aún se mantienen.

27 jun 2019

La monaguilla de la misa de los lunes feriados en la catedral de Chía

Catedral Santa Lucía, de Chía

Por John Acosta


Si no fuera porque supiera que es pecado pensarlo siquiera, yo supondría que la pequeña sacristana del enfrente era hija del sacerdote que está oficiando la eucaristía. Viéndolos de pie en el presbiterio, los rasgos del rostro de ambos son tan impresionantemente parecidos que, a pesar de la amenaza latente de incurrir en un atentado contra la fe, uno no puede evitar sustraerse, por momentos, del sermón de la tarde para divagar un poco sobre la posibilidad remota de que ese cura, de unos 40 años, sea el padre de esa pequeña, de unos diez años. Me reprendo por esos pensamientos mal sanos que rondan mi mente y vuelvo a concentrarme en el acto piadoso, pero, al rato, cualquier movimiento de la niña con sotana roja y tunicela blanca, me regresa otra vez al posible parentesco inaudito de los dos oficiantes de la misa. Le ruego a mi Dios que me arrebate esas tendencias impías de mi mente y me permita vivir como se debe ese momento de encuentro con él.

7 jun 2018

Luz Caicedo de Tono: bisabuela de Iván Duque

Sensibilidad y ternura de la dama ibaguereña: toda su actividad social la llevó a formar parte del liberalismo en el Tolima, y estuvo ad portas de llegar al Concejo, pero los celos de los políticos la privaron de coronar su gran ilusión: ser alcalde de Ibagué.

Ancestros ibaguereños, liberales, cartageneros y antioqueños de Iván Duque Márquez.

Luz Caicedo de Tono




30 abr 2018

Homenaje público a la heroína oculta de la crisis de Uniautónoma


Por John Acosta @Joacoro

Facebook suele ser cruel, a veces. Y uno, masoquista, que propaga la ferocidad de esta red social; incluso, cuando lo compartido taladra hasta las profundidades más recónditas del alma. Me acabó de pasar ahora en carnavales. Facebook me recordó una foto de hace dos años, así sin anestesia: era pleno sábado, cuando el furor de estas fiestas estaban en todo su apogeo y yo, tirado en la cama de mi casa porque no tenía ninguna posibilidad financiera de disfrutar de este jolgorio. Me tocó hacer lo único que la tecnología ha inventado para sobrellevar casos como el mío: curucutear las redes en mi celular para obligar a que el sueño me dominara y poder escapar así del infortunio de esta varadez sin precedentes, pero llegó Facebook y ¡zaz!, me espetó la bendita foto esa para rematarme  el orgullo, mal herido por la situación que nos embarga. En el retrato aparecemos mi compañera de hogar y yo, con pinta carnestolénica, listos para la Batalla de flores de hace dos años. Y me decía: “Este recuerdo no lo verá nadie si usted no la comparte”. Y lo compartí.

Debo confesar que solo hasta entonces, cuando la vi retratada sonriente, con sus flores carnavaleras adornándole la cabeza, me pude dar cuenta de la magnitud de su entrega. En casi 20 años que llevamos de vida en común, casi nunca la he visto ver televisión: solo lo ha hecho para disfrutar en vivo, a través del canal regional Telecaribe, de estas fiestas del desorden admitido y de la gozadera. Y lo hacía en el descanso que tomaba en la casa para emprender al día siguiente, con más ímpetu, la diversión presencial de su desborde anímico. Este año, sin embargo, apenas pudo salir dos veces. Y, en ninguna de esas, pude acompañarla, pues no quisimos pasar por la vergüenza de que la amiga que la invitó corriera también con mis gastos.

20 sept 2017

Gloria Álvarez, entrevistada por John Acosta

GLORIA ÁLVAREZ es Ingeniera Industrial. Estudió las licenciaturas de Relaciones Internacionales y de Ciencia Política en la Universidad Francisco Marroquín, un posgrado en economía y política en la universidad de Georgetown y una pasantía en el think tank Cato Insititute en Washington DC, así como una maestría en Desarrollo Internacional en la Universidad Sapienza de Roma. Autora de los libros El Engaño Populista (2016) y Cómo Hablarle a Un Progre (2017), Gloria se ha convertido en una referente de las ideas libertarias impartiendo más de 100 conferencias en Iberoamérica y Estados Unidos, después de haberse hecho conocida a través de la internet por su discurso que sobrepasó los 15 millones de vistas, denunciando al populismo como la principal causa del fracaso de nuestras repúblicas. Ella estuvo en la Universidad Autónoma del Caribe, Barranquilla, Colombia, en el marco de Pensando el Siglo XXI, que se desarrolló en la semana del 22 al 25 de agosto de 2017. Esta entrevista se hizo en el marco de este importante evento académico.



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26 mar 2017

"Placas Blancas", la otra invasión de Maduro a Colombia

Por John Acosta

Había más de 15 putas, en un salón pequeño. Cuando entré, se respiraba un aire enrarecido por el humo de cigarrillos, a pesar de que la puerta que da a la calle permanecía abierta. Las mesas estaban colocadas en redondo, alrededor de las cuatro paredes del recinto: todas estaban ocupadas  por más de tres parejas, menos una. Uno de mis dos acompañantes fue hasta el fondo, donde estaba el bar. Saludó al dueño y me lo presentó. Pedí tres cervezas y empezamos a tomárnosla de pie, junto a la barra. Miré a un lado y descubrí que el otro acompañante mío ya conversaba animadamente con una de las dos únicas mujeres que habían desocupadas en la mesa donde no había hombres. Una era tan joven que parecía no llegar a los 20 años y la otra no creo que pasaba de los 25. El compañero que estaba con ellas nos invitó a que los siguiéramos.  “Falta una”, pensé, mientras nos sentamos. Apenas las escuché hablar, supe que eran venezolanas. “En este bar no encuentras ni una sola colombiana”, me dijo la más joven.

29 sept 2016

Las estacas

Rosa Rojano Osorio, sonríe a la vida con 72 estacas
Estar viejo es luchar en cada despertar para aceptar y resolver los nuevos laberintos que van forjando las arrugas en la piel, en las manos y en los recuerdos

Por Linda Esperanza Aragón

¿Cómo se hace para arrancar esas estacas que se clavan y se vuelven indelebles? ¿Será posible ocultar unas cuantas estacas? Mucha gente lo intenta a través de cremas rejuvenecedoras, cosméticos y cirugías; hacen más rico a este sector industrial. No obstante, las estacas seguirán clavadas; seguirán justo donde están, pues la mentira no tiene fuerza en el territorio en que estas se instalan. Y por mucho que se intente sacarlas, el tiempo no miente, aunque el cuerpo refleje un rejuvenecimiento manipulado; el tiempo es franco.

25 jul 2016

Mujeres que enjabonan, enjuagan y echan cuento

Por Linda Esperanza Aragón

Quisiera comenzar con un relato que plasmó Eduardo Galeano en El libro de los abrazos, con el que me identifico; y hasta podría decir que me pasó lo que a Diego cuando vio la mar:

“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.

Viajaron al sur. 

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando. 

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. 

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

— ¡Ayúdame a mirar!”