15 sept 2026

La protesta de un juntero por un agresor virtual contra su pueblo

Por Libardo López, líder social de La Junta

No creo que esto sea un contraste. Es más, creí que sea un adefesio: mientras que en este grupo de WhatsApp del Festival del Fique nos preocupamos y debatimos temas de nuestra cultura y para nuestro desarrollo, en otro grupo (de Junterosomos) se trata por todos los medios de arrastrar nuestra cultura seglar, promoviendo a grupos violentos y tratando de degradar con todos los hierros nuestra cultura que tanta gloria nos ha dado a través de los siglos y que, a pesar de los traspié que hemos tenido, nos mantiene en un sitial de honor en el basto mundo de la Cultura Universal.

Libardo López, autor de este texto
Hay un genocida cultural que se propone, a través de esta página, darnos entierro de segunda, con la única intención de saciar sus ímpetus criminales porque esto no debe tener otro nombre. Conozco la raíz de nuestra comunidad desde su fundación y me da escozor cuando veo reportes de este criminal de nuestra cultura,tratando de enterrar los que con tanto sacrificio hemos tratado de mantener en vilo el resto de la población.

Lo más grave de todo esto es que ese grupo lo ven no solo junteros en muchos países, sino que mucha gente de otras partes, adeptos a La Junta, también lo ven y lo critican, desconociendo la raíz de las intenciones con las que este mediocre se dedica a difamar nuestra cultura, publicando bajezas tan destructivas que solo salen de una mente enferma de psicópata social, que ha tomado esto como una medicina para calmar sus ímpetus de genocida popular.

Pero como Dios no nos saca de su regazo, tendrá algún día que arrepentirse e incarse de rodillas en un camino espinoso que lo conduzca a las llamas del infierno, pero, antes, que venga para dictarle una cátedra de historia de nuestra adorada Junta. No me deja de inconformar esta situación tan nuestra que intenta erradicarnos de la faz de la civilización y ubicarnos en un lugar tocado por el Demonio o retrocedido antes de la llegada de la colonización española.

Sin otra intención más que la de satisfacer una mente endemoniada de personas que, a pesar de tener un grado de estudio superior, ni han podido extraer de su pensamiento el virus que les carcome los sentimientos sociales y buscan, hasta en el peor  muladar, una lanza para clavarla en nuestras raíces.

Sin siquiera saber de dónde procedemos. Cuando a esta tierra que hoy es una cuna de gran parte de la cultura nacional, llegan sus primeros colonizadores no eran delincuentes: eran potentados comerciantes del Agropecuario, buscando donde establecer su inmenso hato ganadero. Digo colonizadores porque en este pedazo de tierra tocado por el Báculo sagrado de Nuestro creador, ya estaba habitado por un manso y laborioso ancestral grupo indígena ( los Cariachil).

Si alguna liga o linaje se refleja en nuestras costumbres y tipología se debe a que somos descendientes de este grupo y los Negros que si llegaron con los colonizadores a fundar la gloriosa tierra que más luego se convierte en la cuna de un enjambre de hombres que se dedicaron a forjar un panal de rica cultura del cual hoy nos damos el orgullo de ser pioneros.

La nueva Parroquia de San Antonio de Cariachil, como la bautizaron sus nuevos pobladores es hoy La Junta, cuna de gente laboriosa culta e inteligente. Nacidas de las entrañas de Francisco Antonio  Maestre y de Alejandrina Acosta Daza, esos envolventes apellidos son los que hoy nos ubican en un pedestal que muchas ciudades quisieran ostentar.

Pero detrás de esos colonizadores llegan otras familias que también fueron influyentes de nuestra cultura, esa que aún después de más de 250 años seguimos exponiendo a pesar que existen resentidos sociales que pretenden erradicarnos, para satisfacer su triste mentalidad xenofóbica inventándose sucesos que solo han acontecido en su enferma mente diabólica.

Hablar de Parroquia de San Antonio de Cariachil, o de La Junta, no es fácil porque nos tenemos que ubicar en nuestros orígenes en España y porque tenemos que dedicarle desvelos y, a veces, hasta hambre para poder llegar al punto deseado y es es lo que me incomoda saber que he dedicado gran parte de mi vida para que vengan enfermos mentales querer arrastrar como costal de pordiosero lo que hemos cultivado con esmero y sacrificio por más de dos siglos.

De todos modos, aunque no me ha sido fácil, creo que más difícil es destruir nuestra cultura seglar manifiesta en cada paso que damos; por tal razón, quien intente lograrlo tendrá que vivir mil años haciendo bajos atentados que no alcanzarán sino solo para pellizcar el metal en que está forjada nuestra cultura.

En mi próximo libro Maestre, la fuerza de un apellido, podrán darse cuenta de qué estamos constituidos los junteros, de qué estamos forjados culturalmente. Y es que Dios nos constituyó tan a su conciencia, que no escatimó arte ni raza para ponernos aquí, esa mezcla de israelíes y españoles o de Otomanos y negros o de negros e indigenas nos hacen únicos de hecho y pensamiento.

Esa es la gran razón por la que debo estar tranquilo por saber de lo que estamos hechos y que ningún intruso con armas de papel, alcanzará a hacernos el más mínimo rasguño: terminarán derrotados del pueblo que lo vio nacer, pero fueron a desarrollar su mente genocida a muchos kilómetros de distancia porque aquí no les cupo la cabezota de paquidermo atrofiado. 

Yo me siento orgulloso de haber nacido en La Junta. Aunque no soy de La Junta, ahora La Junta es mía; por eso, la defiendo tanto.

2 comentarios:

  1. Gracias, porque hoy conocí más de mi amado terruño. LA JUNTA.

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  2. Palabras sabias del autor Libardo López Gutiérrez; y gracias a esta columna de nuestro paisano y amigo Jhon Rodríguez Acosta...nos enteramos de datos curiosos del origen de nuestro pueblo y sus apellidos...solo resta decir lo siguiente: "AL BAGAZO POCO CASO Y AL MOJÓN POCA ATENCIÓN"🙏🙏🫂

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Muchas gracias por su amable lectura; por favor, denos su opinión sobre el texto que acaba de leer. Muy amable de su parte