26 ago 2026

𝐄𝐋 𝐑𝐎𝐁𝐎: ℂ𝕣𝕠́𝕟𝕚𝕔𝕒 𝕕𝕖 𝕦𝕟 𝕘𝕦𝕚𝕤𝕠 𝕞𝕒𝕝 𝕤𝕒𝕫𝕠𝕟𝕒𝕕𝕠

Por Luis Oñate Gámez

𝐸𝑠𝑡𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑟𝑒𝑠𝑖𝑑𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎, 𝑎𝑙𝑙𝑖́ 𝑚𝑒 𝑝𝑢𝑠𝑒 𝑎 𝑐ℎ𝑎𝑟𝑙𝑎𝑟
𝑙𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑒 '𝑠𝑜𝑦 𝑒𝑙 𝑝𝑎𝑝𝑎́ 𝑑𝑒 𝑙𝑜𝑠 ℎ𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑜𝑠 𝑍𝑢𝑙𝑒𝑡𝑎'.
𝑌, 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑜, 𝑠𝑒 𝑚𝑒 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑢𝑛 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑎𝑐ℎ𝑜 𝑒𝑚𝑏𝑜𝑙𝑎𝑑𝑜𝑟
𝑦 𝑚𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑜 '𝑠𝑖́ 𝑠𝑒𝑛̃𝑜𝑟, 𝑢𝑛𝑎 𝑒𝑚𝑏𝑜𝑙𝑎𝑑𝑎 𝑏𝑎𝑟𝑎𝑡𝑎'
𝑃𝑒𝑟𝑜 𝑦𝑜, 𝑠𝑖𝑛 𝑑𝑎𝑟𝑚𝑒 𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑒 ℎ𝑎𝑏𝑖́𝑎𝑛 '𝑟𝑜𝑏𝑎𝑜' 𝑙𝑎 𝑝𝑙𝑎𝑡𝑎…

La canción vallenata “El Robo”, del maestro Emiliano Zuleta Baquero, tiene una narrativa que reúne numerosos elementos culturales del Caribe colombiano. Aunque se trata de un episodio aparentemente menor, el hurto de un dinero durante una visita laboral a Fundación, Magdalena, en plena Feria Ganadera, el juglar lo convierte en una verdadera crónica musical, con personajes, escenario, tensión, equívoco y desenlace.
Pero uno de los recursos más sabrosos de la canción es la manera como el maestro Emiliano describe la desconfianza de la señora del hotel: “no quedó muy bien guisada”. Eso no es una simple expresión coloquial. Es toda una pieza de oralidad Caribe que cumple, simultáneamente, una función semántica, expresiva, rítmica y costumbrista.
“Guisada”, en ese contexto, no significa literalmente preparada para comer. Es una expresión metafórica del habla regional: la señora no quedó convencida, no quedó tranquila. Y “no quedó muy bien guisada” va incluso más allá de la duda: pensó que podía tratarse de una jugarreta del maestro Emiliano para no pagarle el hotel ni la comida.
Ahí también ese “muy”, aparentemente innecesario, tiene mucho valor. Intensifica la incertidumbre de la mujer y, al mismo tiempo, cumple una función musical.
Dicen los que saben que, en la música popular, “la métrica no siempre nace de la gramática escrita, sino de la respiración del hablante”. “No quedó muy bien guisada” tiene una cadencia mucho más natural dentro del verso que decir “no quedó bien guisada”.
El lenguaje hablado se acomoda a la música y la música, a su vez, conserva las inflexiones del habla popular.

Esta es, precisamente, una de las grandes riquezas del vallenato tradicional. La literatura no está solamente en lo que se cuenta, sino en la manera como se habla mientras se cuenta.

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