La deteriorada vía Codazzi–Aguas Blancas volvió a encender un fuerte debate político en la Asamblea del Cesar, donde diputados, ciudadanos, ingenieros y el propio secretario de Infraestructura departamental confrontaron versiones sobre una obra de $107 mil millones que hoy presenta hundimientos, fisuras, desniveles y serias dudas sobre su ejecución.
Usaron material de mala calidad: diputado Jesús Suárez
El diputado ponente, Jesús Suárez Moscote, abrió el control político recordando que las alertas sobre presuntas fallas no son nuevas. Expuso estudios de suelo de febrero de 2022 que advertían que el material usado para terraplenes era “arcilla de baja plasticidad, pobre o mala en su calidad”, advertencia que —según dijo— fue ignorada por la administración de entonces.
A esto sumó el pronunciamiento de la Sociedad de Ingenieros del Cesar, fechado el 20 de diciembre de 2024, donde se documentaron 55 patologías en la obra: deterioro prematuro del pavimento, fisuración de capas, fatiga del pavimento, desniveles entre el puente y la vía y presunto uso de materiales inadecuados.
Extrajeron material en predios cercanos a la obra: Suárez Moscote
“Una obra recibida a satisfacción en mayo de 2023 no podía presentar este nivel de deterioro en tan poco tiempo”, cuestionó Jesús Suárez, quien, además, aseguró que hubo retiro de maquinaria, malas reparaciones y poca señalización, mientras ciudadanos denunciaban hundimientos y deformaciones desde meses después de la entrega.
Uno de los puntos más delicados del debate fue la denuncia sobre el origen del material utilizado para los terraplenes. Según el diputado, buena parte habría sido extraída de predios cercanos —las fincas Blanco y Negro y Los Ángeles— pese a que debía traerse desde bancos autorizados a mayor distancia.
Por esa actividad, según los documentos expuestos, el departamento habría pagado más de $47 mil millones. “Se pagaron terraplenes con materiales que, según los ciudadanos y estudios técnicos, no cumplían las condiciones mínimas. Aquí puede haber un detrimento patrimonial enorme”, advirtió.
Ocho prórrogas y 34 mil millones adicionales
El secretario de Infraestructura del departamento del Cesar, Jorge Maestre, reconoció que la vía presenta fallas evidentes y aseguró que la actual administración no desconoce la gravedad del problema. Explicó que el contrato fue adjudicado en 2019, inició en 2020, tuvo ocho prórrogas y una adición de más de $34 mil millones, pasando de $73 mil millones a $107.340 millones, hasta ser recibido formalmente en mayo de 2023.
Maestre insistió en que, desde su llegada al cargo, en enero de 2024, se hicieron requerimientos al contratista, la interventoría y, posteriormente, a la aseguradora, pero —según afirmó— no hubo respuestas oportunas. “El contratista no respondía. Tuvimos que acudir, incluso, a acciones constitucionales para obligarlo a pronunciarse”, afirmó.
“No ha habido complacencia con el contratista”: secretario de Infraestructura
El funcionario defendió que no ha existido complacencia con el contratista, sino la necesidad de cumplir rigurosamente el procedimiento legal para evitar que un eventual proceso sancionatorio se caiga. “La póliza está vigente hasta 2028. Nosotros no vamos a dejar esa vía así, pero debemos actuar con solidez jurídica para que las garantías se hagan efectivas y las reparaciones no le cuesten más plata al Cesar”, sostuvo.
También reveló que el contratista alegó recientemente que ejecutó la obra con base en los diseños entregados, lo que abre una nueva discusión sobre si la falla estuvo en la consultoría, en la interventoría, en la ejecución o en todos los actores involucrados.
“Esa obra jamás se terminó”: propietario de predio en la zona
Uno de los testimonios más fuertes fue el del ingeniero Alfonso Orozco Martínez, propietario de predios de la zona y quien aseguró haber donado una franja de terreno para facilitar la construcción del corredor vial. Orozco afirmó que fue testigo directo del desarrollo del proyecto y lanzó una frase contundente: “Esa obra jamás se concluyó”.Explicó que desde el inicio observó fallas graves en la cimentación y en los terraplenes por el uso de materiales inadecuados, específicamente arcillas tomadas de predios cercanos, en lugar de material granular técnicamente apto. “Lo más fácil fue sacar material de una finca vecina. Eso no servía para la estructura de soporte de una vía”, señaló.
Incluso, dijo haber tomado muestras, llevado material a laboratorio en Valledupar y remitido el estudio a la administración departamental, pero asegura que su advertencia fue desestimada.
“Se robaron el dinero y dejaron un remedio de vía”: líder gremial del sector de ingenieros
A estas críticas se sumó el ingeniero José Jorge Maya Martínez, reconocido miembro del gremio de ingenieros del Cesar, expresidente del sector y con más de 45 años de trayectoria profesional en Valledupar. Maya fue especialmente duro al cuestionar la calidad técnica de la obra y el papel de contratistas foráneos en grandes proyectos del departamento.
“Con mucha vergüenza veo cómo nos han traído ingenieros de otras regiones del país que, si hubiesen venido a hacer las cosas como debe ser, estaríamos felicitándolos y aprendiéndoles, pero, desafortunadamente, han venido a llevarse los recursos del Cesar y a dejarnos unas obras que desdicen totalmente del ejercicio profesional de la ingeniería”, afirmó.
Sobre la vía Codazzi–Aguas Blancas fue aún más contundente: “Es claro que no se utilizaron los materiales adecuados: asfalto, materiales áridos para la base, la subbase, la rasante y la carpeta de rodadura. Sencillamente, se robaron el dinero para ejecutar la obra y lo que nos dejaron fue un remedio de una vía”.
Incluso, aseguró que, pese a haber recorrido gran parte del país durante su paso por Invías, no había visto un desastre vial de esa magnitud. “No he visto un desastre vial como el que irregularmente construyeron entre Aguas Blancas y Codazzi”, sentenció.
Una vía estratégica para todo el Cesar
Durante el debate también se insistió en que no se trata únicamente de una vía para ganaderos, sino de un corredor estratégico para la economía regional. Por allí transitan palmicultores, transportadores de combustible, productores agropecuarios y miles de ciudadanos que conectan a Codazzi con el resto del Caribe colombiano.
“Todos los codacenses que vamos hacia la Costa pasamos por ahí. Esto no es una simple vía ganadera, es una vía de integración regional”, se dijo en plenaria. Incluso, se recordó el accidente de una tractomula en 2024, presuntamente asociado a una enorme acumulación de agua y fallas en la vía, hecho que dejó pérdida total del vehículo.
La pregunta sigue viva
El debate dejó una frase que se volvió símbolo del malestar ciudadano y que, incluso, fue repetida en videos virales proyectados en la Asamblea: “¿Dónde están los 107 mil millones?” Por ahora, la Gobernación promete activar pólizas, hacer efectivas garantías y determinar responsabilidades fiscales, disciplinarias y penales.
Pero en la Asamblea quedó claro que la paciencia se agotó y que otro aplazamiento más no será aceptado por los cesarenses.
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