15 mar 2026

Uniautónoma interpela: ¿te has preguntado qué es y para qué nació la universidad?

Por  Antonio Donado Tolosa, Docente- investigador  Universidad Autónoma del Caribe, presidente de Asoprofesuac

Los invito a que asumamos el diálogo más importante entre nosotros para responder las preguntas desde nuestras concepciones del mundo, la realidad que experimentamos. Desde nuestros sentimientos de júbilo o frustración, de confianza y esperanza en el destino de nuestro país, de nuestra Universidad Autónoma del Caribe (UAC); incluso, desde las amenazas  contra la especie humana que a muchos angustian.

Es un diálogo que demanda  respeto por las condiciones de saber escuchar, el discernimiento de las posiciones del otro y la fidelidad a la dignidad humana, sin olvidar nunca que antes de ser la invocación de los derechos,  la dignidad humana primero debe  nacer  de las luchas de hombres y mujeres visionarios, ya sea con una conciencia en ciernes, o con la simple intuición de su valor personal o como resultado de una conciencia desarrollada  por  la libertad personal, que es imposible sin la libertad de todos.



Postverdad: información que desforma los hechos

Postverdad, como sabemos, es la información que deforma los hechos mediante la manipulación de imágenes, voces y sonidos. La postverdad no es una hija de las redes sociales y sus "influencers",  su gestación ha sido paralela a la historia de los estudios y prácticas acerca del discurso de la verdad, pero, en justicia, la postverdad es hija del relativismo filosófico que sirvió de consuelo a la desesperanza causada por la primera y segunda guerras mundiales.

Hay que incluir entre las causas del relativismo moral la materialización del nihilismo (Dios ha muerto) del gran pensador  F. Nietzsche, crítico implacable de la hipocresía moral de los falsos profetas occidentales. Influyó también el principio de incertidumbre formulado por el físico Heinsenberg, quien hizo sus cálculos en las trincheras alemanas de la Primera Guerra Mundial (1920). La incertidumbre estaba en que no era posible medir la posición de un electrón, partícula subatómica,  sino por cálculos probabilísticos.  

Disculpen está disgresión, que no desviación del tema central, porque demuestra los vasos comunicantes entre las ciencias duras y las llamadas blandas, filosofía, psicología, etc. 

Principio de incertidumbre: teoría de la relatividad

En la ética este principio de incertidumbre se tomó como una licencia que niega la verdad objetiva, en favor de posiciones individualistas de que " la verdad depende del punto de vista del sujeto". El principio de incertidumbre o la teoría de la relatividad son verdades de la física, no son principios éticos que se traduzcan en comportamientos de que todo vale o que no podemos someter a crítica el propio pensamiento en beneficio del diálogo que construye verdades superiores a los egos particulares.

Las ciencias, en cuanto resultado de investigaciones y demostraciones fácticas, continúan transformando el mundo, para bien o para mal, sin que haya ahora una acción moduladora que sirva para la reflexión crítica y una ética que las someta al escrutinio de las otras dimensiones de la vida humana.

En la historia de las ideas encontramos que la profundización y la investigación científica en la filosofía ofrecieron las bases del desarrollo científico. Serían impensables Isaac Newton o Galileo sin la siembra de los creadores del racionalismo renacentista de Bacon, Descartes, Hume, Kant.

Primeras universidades en América: fanatismo católico, extración de riquezas y desplazamiento de indígenas

Todo ese movimiento científico y huamanístico surgió cerca a la llegada de los españoles a América (150O- 1700), estos viajeros arribaron sin patrimonio científico y cargados del fanatismo católico, sin otra visión de la historia que no fuera la extracción de riquezas y el desplazamiento de los indígenas de sus tierras y comunidades.

Sobre ese telón confesional y colonialista se diseñaron las primeras universidades en América. Desde entonces, la ciencia ha sido una ilusión, una quimera entre nosotros. La esencia de la universidad ha sido y es la enseñanza de las ciencias, sus aplicaciones y la investigación rigurosa.  Ese es el modelo que asumieron los países desarrollados, incluidos los más recientes como China, India, Israel, y los que van en ascenso como Brasil y México. Cualquier proyecto de transformación de la universidad ha de levantarse sobre esas premisas.

Las universidades de esos países no viven la llamada "crisis" que se sufre en los países subdesarrollados, ellos son conscientes de que la universidad es uno de sus pilares importantes, y harán siempre los ajustes al modelo que sean necesarios.

La universidad en América hoy: obligada a asumir el reto científico, tecnológico y humanístico

La nueva universidad de los paises pobres no va a surgir de proclamas patrioteras ni de añoranzas por la universidad de calidez humana, porque ha surgido un nuevo actor: el computador y sus redes, y la disrupción de la Inteligencia artificial. Asumimos el nuevo reto científico y tecnológico o desaparecemos.

Existe un descreimiento de valores y principios, solo existen intereses individuales y de las tribus identitarias que crecen exponencialmente reclamando derechos por sexo, raza, religión, edad, nacionalidad, condición social, etc.

La universidad, la nuestra y las que son en el ámbito de la civilización occidental, sufren los embates de esas corrientes que desmotivan el diálogo sobre el conocimiento y crecimiento humanístico.

Son reflexiones que transmiten el palpitar de la crisis de la universidad, la nuestra y la de los otros.  Resulta imposible, ética, metodológica y epistetemológicamente, responder las preguntas iniciales fuera de un marco de pensamiento científico, tecnológico y humanístico.

Uniautónoma del Caribe: no sólo reivindicaciones económicas

Es una interpelación a los que dirigen la UAC, pero también  a directivos y las bases de los sindicatos que operan en la UAC, el problema no es sólo de reivindicaciones económicas. Una oportunidad para hacer estas reflexiones y construir los compromisos derivados nos la ofrece el Proyecto de Nacionalización, que no es propiedad del señor rector Jorge Senior. Si no nos involucramos todos, se reducen proporcionalmente las posibilidades de llevarlo a un cierre aceptable.

Para cerrar, quiero expresar que no me caracterizo por vivir de obsesiones, reviso mis acciones por su coherencia con lo que predico. Lo hago hoy con motivo del perfil sobre el doctor Jorge Senior que escribí en días pasados y sobre el cual varios amigos y compañeros me han dicho que fui demasiado fuerte en algunos calificativos.

Mi denuncia se justifica por las irregularidades que hubo en todo el proceso eleccionario, que en sí constituyen una ofensa a todos los estamentos de nuestra universidad. El doctor Senior debe ser consciente de que su elección es de pobre legitimidad aunque sea de acuerdo al derecho, es legal. En aras del diálogo gobierno universitario y organizaciones sindicales que propongo, ofrezco mis disculpas al señor rector en lo que haya sido ofensivo.

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