| Aquí, con selección Colombia Copa América 1983, estadio El Campin, de Bogotá |
Los asistentes esa tarde de finales de 1979 al estadio Romelio Martínez, ubicado en la mítica calle 72, de Barranquilla, no eran los mismos aficionados que iban a ver a jugar el Júnior sagradamente todos los domingos en esa misma cancha. No, los espectadores de ese día eran, más bien, familiares y amigos de barrio de los jugadores de la Selección Atlántico Juvenil que fueron en esa ocasión a ver convertirse al seleccionado de su departamento en los campeones del Torneo de ese año. Se enfrentaban a los muchachos de un lejano ente territorial, también del Caribe colombiano, que no sonaba en el mundo deportivo: la Selección Cesar Juvenil; sin embargo, les salió el tiro por la culata. Los jóvenes de la tierra del vallenato le ganaron 3 goles a uno, en su propio terruño, a sus pares atlanticenses. Y uno de esos goles lo metió un adolescente soñador de la tierra de la almojábana y del cantante Jorge Oñate, La Paz: Jesús Alberto ‘Kiko’ Barrios Álvarez.
Entre los 20 goleadores de la historia del Atlético Júnior
El colombiano con más goles en la historia del Atlético Bucaramanga
De las calles polvorientas de La Paz y la cancha de arena del 12 de Octubre al equipo de Jorge Oñate
| De izuqierda a derecha: Kiko Barrios, Amalia Álvarez Gómez (su madre), Jorge Oñate y Nancy de Oñate |
Al niño Kiko Barrios siempre lo pedía primero el muchacho del barrio que se ganaba el fichaje entre los dos que disputaban el derecho de escoger uno a uno a los pelados de cada equipo. Y jugaban en la calle destapada de la época, dispuesto no sólo a ganarle el pulso al sol canicular, sino a detener el partido cada vez que alguien gritaba la advertencia de siempre: “¡carro!” o “¡vacas!”. Y esperaban a un lado a que pasara el imprudente en su vehículo o a pie arreando el ganado para el corral y poder, así, reanudar el juego, si algún animal despistado no le haya dado la gana de dejar, en su paso por la cancha improvisada, la boñiga que habría que quitar para continuar el partido. Era La Paz rural a la que Kiko Barrios hubo de dejar antes de los 15 años de edad porque su madre, Amalia Álvarez Gómez, que trabajaba de enfermera en un hospital de la entonces lejana Valledupar, se cansó de la viajadera todos los días por una carretera ‘trochera’ que hacía interminable las idas y venidas cotidianas y se mudó para la capital del Cesar con sus hijos. El adolescente Kiko Barrios no olvida la cancha del barrio 12 de octubre, frente a la tienda de su hermano El Cachi, donde continuó con su pasión deportiva. De la cancha el Campón, en su terruño al que no dejaba de visitar, salieron la mayoría de jugadores del equipo que el famoso cantante de La Paz, Jorge Oñate, patrocinó. De este equipo, pasó a la Selección Juvenil del Cesar, donde jugó el inolvidable partido aquel en 1979, en el Romelio Martínez, de Barranquilla.
Llegó viejo al Envigado FC, pero también marcó goles
Del Atlético Bucaramanga, Kiko Barrios pasó al Envigado Fútbol Club. “Tenía 38 años y había mucha juventud en ese equipo. Me retiré casi a los 40 años de edad”, le contó a La Calle; no obstante, en este combinado antioqueño metió cinco goles, “cuatros fueron de cabeza”, aclara.
Y metió goles en la Selección Colombia
Su amada esposa y sus dos hijos
| Kiko Barrios, su esposa y cuatro de sus nietos |
Publicada en el Semanario La Calle el 9 de diciembre de 2025
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