Por
María Gabriela García Ricardo
Los estudiantes de primer
semestre de nuestra universidad Autónoma del Caribe ven la asignatura
obligatoria (transversal) Deporte y cultura. Ellos tienen la opción de escoger
entre varias disciplinas deportivas o entre varios cursos culturales. Al final de
cada semestre, en la Gala Cultural, los jóvenes muestran todo lo aprendido en danza,
teatro, coro y música. Es la primera vez que los jóvenes se presentan en un
escenario. Para ello, invitan a sus familiares y amigos.
Danza

Se presentó la danza Corre, corre, morenita, al son de la tambora,
instrumento que hace parte de las tradiciones ancestrales de los pobladores del
cruce de los departamentos de Magdalena, Cesar y Bolívar, tierras originalmente
pobladas por los chimilas y malibúes.
También se pudo apreciar la
armonía de la danza Mapalé sabroso. El
Mapalé es un ritmo afrocolombiano de danza. Su nombre proviene del pez
teleósteo Cathorops mapale, “cuyos movimientos muy rápidos fuera del agua, en
la playa, se comparan con la agilidad y fuerza de quienes danzan”, cita
Wikipedia a Juan Daniel Taboada y a Daniel Pardo, en la obra Mapalé, un pez fuera del agua, publicado
en 2010.
La puya es una danza callejera,
conocida en los departamentos del Cesar y Magdalena, desde 1885, como expresión
regional de ambiente fiestero, con movimiento en las caderas, moderado y
rítmico. Se baila con parejas sueltas y, generalmente, carece de coreografía.
Las actitudes, tanto de mujeres como hombres es de vivacidad. Un grupo de jóvenes estudiantes
hicieron vibrar a los asistentes con este baile.
Se disfrutó, además, de la
danza Son de negro. El Son de Negro es un aire musical folclórico
originario del Caribe colombiano. Este género proviene, específicamente, del
"eje musical del Caribe occidental". Es un ritmo alegre y fiestero
que hace parte de la idiosincrasia costeña y de los carnavales.

Teatro
El teatro busca que el estudiante sea creativo, analice el entorno y fortalezca su capacidad de trabajo en grupo, elementos fundamentales para un futuro profesional. Este representa historias actuadas frente a los espectadores o frente a una cámara, usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido o espectáculo.
Un grupo de estudiantes, que escogieron esta disciplina, presentó un ejercicio teatral de algunos capítulos del libro La tía julia y el escribidor, de Mario Vargas Llosa. No podía faltar la cuota de la literatura colombiana: se presentó una adaptación de la novela La rebelión de las ratas, de Fernando Soto Aparicio. Otro grupo hizo su propia versión de la misma obra y la tituló Maldito ratonero.
Psicópata en serie fue otra obra dramática que los asistentes vivieron con intensidad. La visión de los jóvenes estudiantes sobre la justicia en Colombia, la expusieron con el ejercicio teatral que llamaron El Juicio. Las artes histriónicas también se vieron reflejadas con la obra El calato, que representó otro grupo de talentosos jóvenes.

Canto
La música ayuda al estudiante a
fortalecer capacidades y fortalecimiento de valores. Se logra con la combinación
coherente de sonidos y silencios, respetando los principios fundamentales de la
melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos
psicoanímicos.
El estudiante Deyner Pérez interpretó,
en forma magistral, la canción Bachata
rosa, de Juan Luis Guerra. Su compañera Adriana Jaramillo mostró sus dotes de
cantante con Por el poder de tu amor,
de Íngrid Rosario. El público del Salón Principal de la Casa Club Caribe
también disfrutó con el talento de la joven Marcela Neira, al interpretar Can’t help falling in love, de Elvis
Presley.
Las tandas de danza, canto y teatro
se intercalaban para que los asistentes disfrutaran de la variedad cultural
ofrecida por los estudiantes de primer semestre de la Universidad autónoma del
Caribe.
Emily Wilkinson, como sus antecesores,
le puso alma al tema musical Como la flor
(de Selena Quintanilla), escogido
por Emily para envolver de sentimiento a cada uno de los que tuvieron la
fortuna de escuchar su voz. Igualmente, su compañera Mari Ospina hizo de la
canción Amores extraños, de Laura
Pausini, un monumento a la grandeza musical. La talentosa Gabriela Vélez
tampoco se quedó atrás: interpretó Listen
(en la versión de Beyoncé), con la que atrapó al público y lo puso a aplaudir
animadamente.

La finalización del magno
evento estuvo a cargo de espléndidas presentaciones musicales, como la que
interpretaron Milagro Trespalacios y Oriana Córdoba. Fernando y María Rolang también
hechizaron con el toque mágico que les dieron a sus instrumentos.
Artículo relacionado:
Entrega, talento e inclusión brillaron en el Festival Deportivo de Uniuatónoma
Artículo relacionado:
Entrega, talento e inclusión brillaron en el Festival Deportivo de Uniuatónoma