Los retos del nuevo Rector de Uniautónoma para desligarse de Ramsés Vargas

Víctor Armenta Del Gordo, nuevo rector de la Universidad
Autónoma del Caribe

Por John Acosta

Es claro que el nuevo rector de la Universidad Autónoma del Caribe, Víctor Armenta Del Gordo, tiene unos enormes retos que debe hacerlos efectivos en el corto y, como tarde, en el mediano plazo. Aún tiene sobre sus sienes la aureola que lo etiqueta como ficha de su antecesor, el tristemente célebre Ramsés Jonás Vargas Lamadrid. Su llegada misma a la Rectoría deja, por decir lo menos, un manto de duda, pues fue precedida por unos actos que no dejan de generar desconfianza, tanto interna como externamente: su nombre, y el de otro escudero de Ramsés, fue impuesto por la familia Vargas en la Sala General, el máximo organismo de la Universidad, para ser miembro del Consejo Directivo, el que debía escoger al nuevo rector, dos o tres horas más tarde. Y, finalmente, votó por él mismo para ser elegido con la investidura que hoy ejerce. Los que participamos activamente en las protestas que generaron en la salida de Ramsés Vargas, esperamos hechos concretos por parte de Víctor Armenta para que pueda recuperar la gobernabilidad en nuestro claustro académico. Y esos hechos tienen que ver con que demuestre que no es bolsillo de nadie y que su cuerpo no se prestará para que Ramsés Vargas gobierne a través de él.


Desde hace algún tiempo, era un secreto a voces dentro de los linderos de la Universidad lo nefasto que resultaba para los intereses académicos de nuestra institución el triunvirato que formaban el rector Ramsés Vargas; el vicerrector administrativo, Pedro Sierra, y el secretario general, Jesús Pantoja. Eran frecuentes los rumores que circulaban en los pasillos de la Autónoma del Caribe sobre cómo estos dos últimos funcionarios se encerraban en la Secretaría General para elaborar documentos que maquillaran sus malsanos actos: infundados o no esos rumores, ellos tendrán que demostrar que lo que ha dicho la W Radio y el informe del Ministerio de Educación no es cierto, difícil tarea, dado que la fuerza de los hechos, sobre la deplorable situación financiera de nuestra universidad, son contundentes. Lo menos que esperamos es que la Fiscalía General de la Nación logre judicializar pronto estos hechos, ponga tras las rejas a los culpables y se les arrebate los bienes que, incluso, puedan tener a nombre de terceros para que se le devuelva a la Universidad todo lo que le vendieron y le hipotecaron. De manera que, mientras la justicia haga su trabajo, Víctor Armenta tiene que desvincular a Pedro Sierra y a Jesús Pantoja de la universidad, si ellos no tienen la vergüenza de renunciar pronto a sus cargos.

Infografía tomada del diario El Heraldo
Por supuesto que Ramsés Vargas, Pedro Sierra y Jesús Pantoja no hubiesen podido hacer nada, como parece demostrar la fuerza de los hechos que sí hicieron, sin el amparo de la familia Vargas y sus allegados. Todos ellos deben salir ya, no solo de los máximos órganos de control de la Universidad Autónoma del Caribe, desde donde, de acuerdo a lo que se ha dicho en los medios de comunicación masiva, le aprobaban a Ramsés el sucio entramado que ahora develan esos medios de comunicación y el informe del Ministerio de Educación, sino que, además, deben ser despedidos de los cargos que algunos de ellos ocupan dentro de nuestra institución.

Los familiares de Ramsés Vargas que deben salir de la Sala General y del Consejo Directivo son Eduardo Vargas Osorio, padre del ex rector; Sonia Lamadrid, madre; María Cristina Vargas (también directora del programa de Derecho), prima; Álvaro Vargas, tío (algunos dicen que él renunció, pero esta versión no se ha confirmado); Efraín Maldonado (también Gerente de Informática y Tecnología), esposo de una prima hermana de Ramsés Vargas (Mónica Vargas, sub gerente de Talento Humano). Ya el mismo Ramsés Vargas y su esposa, María Hernández, renunciaron.

Los allegados que deben salir de la sala General y del Consejo Directivo son Nineth Guzmán, asistente personal del padre de Ramsés; Niria Fernández, asistente de Mónica Vargas en Talento Humano; María Vera, hermana del, según la W Radio, contratista estrella de la Universidad Autónoma del Caribe: Jorge Vera Kit (aquí puede leer el informe mencionado); Pedro Sierra, vicerrector administrativo; Jesús Pantoja, secretario general. Ya Orlando Abello, Winston Vergara y Electo Rivera renunciaron. Sandra Devia ha tomado la valerosa actitud de denunciar la adulteración de las actas; particularmente, creo que, frente a los hechos que denuncia, ella puede servir más ahí adentro que afuera.

Álvaro Cevantes Sanjuanello, nuevo miembro
de Consejo Directivo 
Es claro que el escudero de Ramsés Vargas que fue impuesto por la familia Vargas en el Consejo Directivo el mismo día que impusieron el de Víctor Armenta, debe salir de ahí. Se trata de Álvaro Cervantes Sanjuanello, que genera resistencia entre muchos de los directores de áreas académicas. Entró como catedrático (es decir, solo daba unas horas de clases semanales), rápidamente quedó como profesor fijo (de tiempo completo, se llama en la Autónoma del Caribe), enseguida ascendió a Director del programa de Administración de Empresas y, de inmediato, subió a decano de la facultad de Ciencias Económicas y Contables, a la que pertenece el programa que dirigía. Actualmente, funge, además, como Vicerrector encargado de Docencia; es decir, es su propio jefe.

Víctor Armenta debe tomar atenta nota de la exigencia que hace la sociedad en general y los trabajadores de la Autónoma en particular, en relación con la salida inmediata de las personas mencionadas, tanto de la Sala General, como del Consejo Directivo y de los cargos que ocupan dentro de la universidad. Esto le despejaría, sin duda, el camino para alcanzar la gobernabilidad necesaria para la recuperación de la dignidad de nuestra querida institución. Con la mayoría de esas personas he desarrollado sino amistad plena, por lo menos, una relación de respeto mutuo, pero las circunstancias develadas y conocidas ampliamente no admiten consideración alguna, pues la Academia no puede permitirse la deshonrara de consentir el más mínimo asomo de duda sobre si hubo o no corrupción.

Ramsés Vargas, centro; Fernando Borda, a la derecha del ex rector; Orlando
Abello, a la izquierda. Abello terminó denunciando penalmente al Secretario
General, amigo de Ramsés, por supuesta adulteración de actas
El caso de la facultad de Jurisprudencia es complicado. Su decano, Fernando Borda Castilla, es visto como muy allegado a Ramsés Vargas. No hay que olvidar que fue uno de los que acompañó, junto a Orlando Abello, a Ramsés Vargas en la desafortunada rueda de prensa que dio el pasado 15 de febrero, en la que el entonces rector dijo, con su caracterizado cinismo, que “la Universidad hoy está en el mejor momento de su historia”. Orlando Abello, no solo renunció al Consejo Directivo, sino que, además, entabló una demanda contra el secretario general de la universidad, Jesús Pantoja; es decir, mientras Orlando Abello se deslindó de los Vargas y sus allegados, Fernando Borda permanece en silencio; esta actitud no es bien recibida entre la comunidad académica de nuestra universidad. Es necesario recordar, además, que Fernando Borda, junto con Álvaro Cervantes, y los otros tres decanos, firmaron una declaración de apoyo a Ramsés Vargas, en plena ebullición del plantón que hicimos los directores de algunas áreas y los docentes, precisamente, exigiendo la salida de Ramsés Vargas y los miembros de la sala General y del Consejo Directivo. Tiene Víctor Armenta una incómoda papa caliente frente a Fernando borda, que debe resolver rápido y no, precisamente, ascendiendo a Borda a otras dignidades dentro de la institución.

No termina ahí el caso de Jurisprudencia. Víctor Armenta era profesor de tiempo completo en esa facultad y solía ser escudero de la directora del programa de Derecho, María Cristina Vargas, prima de Ramsés. En el plantón a que se hizo referencia en el párrafo anterior, unos docentes de esa facultad firmaron una declaración pública adhiriendo a las justas protestas. En la tarde de ayer, 6 de marzo, el nuevo rector tuvo una reunión con docentes del programa de Derecho. Una de las primeras profesoras de Derecho que me abordó para redactar el comunicado de adhesión a las protestas, me volvió a buscar después para decirme que estaba muy preocupada porque a esa reunión cvon el nuevo rector "no fuimos invitados los profesores que firmamos la declaración". Me pareció una mala cosa, un mal comienzo. Ella me agregó que a quienes firmaron el comunicado de adhesión les dijeron que la reunión era solo con “afines” selectos y los demás funcionarios deberían esperar una próxima reunión. Así lo escribí en el primer momento en este artículo; sin embargo, un docente de ese mismo programa se me acercó después de publicado este texto y me dijo que lo que me había dicho la docente no era del todo cierto: que a esa reunión, también fueron algunos que no eran "afines", como el caso de él. Además, otra profesora escribió un comentario a este artículo que corrobora lo dicho por el profesor. Me parece más que justo agregar a este párrafo esas otras percepciones. Lo cierto es que si algo enseñaron estos 15 días de protestas es la complejidad interna del alma humana.

Lo que menos espera la sociedad barranquillera, la prensa y la comunidad de la Autónoma  del Caribe, es que haya una especie de apartheid en contra de quienes participamos en las justas marchas que significaron la auténtica, ahora sí, refundación de la Universidad Autónoma del Caribe.

En declaraciones al diario El Heraldo, el nuevo rector dijo que “creo que es legítimo que me dejen trabajar y que me den un compás de espera. Si yo les fallo, a mí no me tienen que sacar. Yo me voy solo”. El compás de espera arrancó.

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Comentarios

Anónimo dijo…
Estimado profesor, le presento mis reconocimientos por su activa participación en este momento de crisis, a su vez le recomiendo informarse bien antes de hacer señalamientos que no aportan a nada en este proceso, lo invito a leer el comunicado de los docentes de derecho y verificara que quienes asistimos a la reunión con el nuevo rector también firmaron el comunicado del cual usted se refiere. Ademas es importante informar que no solo nosotros nos hemos reunido con el rector, también lo hicieron directivos de sintrauac, representantes de estudiantes y de egresados , todos tenemos derecho de recibir informacion de primera mano. Cecilia De Alba, docente de Derecho.
Gracias por sus palabras, estimada profesora Cecilia De Alba. Ya incluí en el párrafo su observación. Un abrazo enorme.

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