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El cineforo al aire libre se robó las miradas en Pedraza y sus corregimientos

La actividad fue más allá del mero entretenimiento. Las metas principales eran tejer discursos colectivos que contaran lo cotidiano, fomentar la cohesión social y educomunicar


Por Linda Esperanza Aragón

¿Qué es un cineforo? ¿Para qué se hace un cineforo? ¿Al aire libre? ¿Qué vamos a aprender? ¿Vale la pena asistir e invertir tiempo en eso?, estas eran algunas de las preguntas que se formulaban los habitantes de Pedraza y sus corregimientos (Bomba, Heredia, Bahía Honda y Guaquirí) cuando recibieron la noticia de que se llevaría a cabo un cineforo al aire libre para reflexionar, aprender e interactuar de manera abierta.


Para los habitantes de estas comunidades el cine es un tema sepultado que, ni siquiera, van a visitar para ponerle flores. Quizá el cine para ellos son las películas que muestran RCN y Caracol los fines de semana. No obstante, este fue un espacio oportuno para demostrarles que la verdadera cinematografía no es la que ofrecen tales canales, que se trata de un tema más profundo y fructífero y que el cine posee un lenguaje valioso y sonidos indispensables que pueden influenciar en el contexto.

Es fácil entretenerse y atarse al ocio. Lo que refleja la televisión colombiana en la mayoría de los casos no requiere de un televidente crítico, por el contrario, es facilísimo encender la tele, quedarse en la silla o en el sofá mirando la pantalla y no hacer nada más que eso. Es sencillo no ser pragmáticos y dejar que la vida avance sin ponernos la tarea de cuestionar el contenido e interpretar aquello que parece evidente y nimio, pero que resguarda dimensiones transcendentales.

Cada una de estas poblaciones está atenta a la televisión, la radio y la prensa con la intención de verse reflejados. Miran pero no se ven. Asimismo, tampoco cuentan con salas de cine, y hasta hace poco no se había hecho el intento para fomentar el cine colectivo en las plazas y calles.

En este punto recuerdo una columna que escribió Ómar Rincón para EL TIEMPO, la cual tituló “Vamos a cine en mecedora”; a lo largo de su crítica sustentó que la propia gente puede crear su película en su terraza en una mecedora. Y, en Pedraza y sus corregimientos eso es lo que generalmente ocurre: en vista de que no se ven en la pantalla, no escuchan que se comente algo referente a sus acontecimientos en la radio y no leen nada al respecto, entonces se van a sus terrazas a observar su entorno, o a contarse anécdotas en las esquinas.

Se creyó que las comunidades se iban a inhibir frente a esta jornada. Además, se pensó la posibilidad de que nadie asistiera, pues para sus pobladores el tema era desconocido. Sin embargo, sí hubo asistentes; la noticia del cineforo al aire libre fue de boca en boca y la curiosidad pudo más que la indiferencia.

Se trató de una película animada (Intensa-Mente, ganadora de un premio Oscar a mejor película animada) en su mayoría, acudieron niños, jóvenes y padres de familia. Concretamente, se escogió esta cinta para introducir el tema de la inteligencia emocional, la asertividad y la toma de decisiones. Aspectos que son parte del diario vivir, y que por lo tanto tienen que ser vistos con lupa.

En cada población el evento se hizo al aire libre y tardó dos horas. En este sentido el objetivo central no fue entretener a los espectadores; en esencia, se trató de discutir y repensar de qué manera se da el trato colectivo bajo el concepto de la educomuniación y cómo se manejan las emociones en medio de situaciones tediosas y armónicas.

La Alcaldía de Pedraza, Magdalena, Comisaría de Familia Municipal, Secretaría de Cultura y Jefatura de Prensa apoyaron esta gestión dirigida a comunidades que no tienen la oportunidad de viajar a la ciudad para asistir a una sala de cine.

Así, fue posible la aproximación a la construcción de discursos sociales que nutran la identidad, el pensamiento y el lenguaje de los habitantes de estas poblaciones que tienen la intención de avanzar, pero que necesitan más herramientas para hacer tangibles sus metas culturales.


El cineforo al aire libre se robó las miradas, forjó la retroalimentación y gustó, por ello se seguirá haciendo periódicamente para abordar otros temas fundamentales.

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