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José Francisco Benítez Lara |
Su papá había comprado una finca en El Difícil, donde llegó a vivir cuando se vino de Corozal, Sucre, a buscar mejores oportunidades. Allí empezó con la Singer y le fue tan bien que lo pusieron a distribuir en esa región desde Plato, una boyante población de la zona. En esos ires y venires del negocio a la granja, su hijo José Francisco conoció a la dificilera que sería su esposa. El acoso que sufrió en la tierra de su compañera de vida por la finca heredada, lo obligó a venirse, con su señora y su pequeña hija, a Valledupar. En la tierra del folclor vallenato, José Benítez empezó a trabajar en lo que su padre dedicó su existencia: la venta a crédito puerta a puerta.
De regreso a lo suyo: técnico reparador
Trabajó en la empresa que un rumano había fundado en Colombia: J Glottman. Era vendedor y cobrador en Plato, La Guajira y Codazzi. Le fue bien: no se puede quejar, pero lo suyo era otra cosa. Reparar máquinas de coser, estufas, neveras era su pasión desde muy joven. Y volvió a dedicarse en Valledupar al oficio que le removía las entrañas. Mientras viajaba en su anterior empleo, José Francisco Benítez Lara y su familia vivían un periplo similar en la capital mundial del vallenato: de barrio en barrio, en casas arrendadas. El oficio de reparador, no sólo le dio casa propia, sino que, además, le despertó un frenesí que dormía en su espíritu indómito: lo convirtió en líder social y comunal.
El liderazgo comunal
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José Benítez comparte alimento con sus compañeros en uno de los comedores del programa |
José Francisco Benítez Lara se convirtió en coordinador de las 200 familias favorecidas por el Inscredial en el barrio Villa Miriam. Ese proceso lo llevó a fundar la Junta de Acción Comunal (JAC) de su sector barrial, de la cual fue presidente por 12 años consecutivos. No aró sobre el mar: fue elegido edil de la comuna cuatro en 2015 y trabajó al lado del alcalde Augusto Ramírez Uhía, Tuto Uhía. Logró que se hiciera en Valledupar el congreso anual de la Federación Nacional de Ediles de Colombia (Fenaedilco).
Sin pensión, pero un adulto mayor líder
Esa votación le permitió ser elegido Presidente de la Junta Directiva de los adultos mayores del municipio de Valledupar. Este Hombre Caimán no espía mujeres desnudas en el río Magdalena. Aunque viajó muchas veces a La Guajira a vender electrodomésticos, nunca visitó allá a ningún brujo para que le diera la poción mágica de convertirlo en caimán para mimetizarse, mientras cumplía su propósito en el gran río colombiano. José Francisco Benítez Lara es un caimán curtido en el servicio comunitario.
Publicada en el Semanario La Calle, el 16 de septiembre de 2024
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