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martes, 14 de junio de 2016

Lo único que le entendí a Martín Elías fue cuando interpretó canciones de su padre, Diomedes Díaz

Por John Acosta

Confieso que me vine a enterar de que existían unos nuevos intérpretes de música vallenata, cuando los medios de comunicación registraron con gran despliegue la muerte de Kaleth Morales, ocurrida en un accidente de carretera el 24 de agosto de 2005. Recuerdo que, entonces, me asombré yo mismo de que no tuviera ni la más mínima idea de quién era ese joven cuya muerte generara tanto eco en la gran prensa colombiana. Embaído como estaba con la música de lo que yo consideraba los cuatro grandes del vallenato (Diomedes Díaz, Los Hermanos Zuleta, Jorge Oñate y Los Betos, pues ya Rafael Orozco había sido asesinado), apenas sí miraba, cuando pasaba rápidamente los canales de televisión con el control, unos aparecidos que se presentaban en las tarimas ambulantes de El show de las Estrellas, de Jorge Barón Televisión: me burlaba de esas baladas y rancheras con acordeón, que no tenían nada qué ver con el vallenato verdadero. Sí me extrañaba ver, en medio de la rapidez con que buscaba en la programación algo que me entretuviera, cómo el público asistente coreaba con entusiasmo lo que el joven cantante interpretaba. “Ahí están pintados los cachacos: definitivamente, no saben nada de vallenatos”, me decía mientras seguía en búsqueda del canal que me atrapara.