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viernes, 4 de marzo de 2016

Sufrir o no sufrir…He ahí el dilema: Café Filosófico en Uniautónoma

Richard Sánchez Anillo, candidato a Doctor en Bioética y Medio Ambiente
Por Milena Ortiz
Fotos: José Marenco

Eran las nueve de la mañana del jueves 3 de marzo. En el tercer piso de la Biblioteca de la Universidad Autónoma del Caribe, aún sin empezar el Café Filosófico, en las sillas vacías se encontraban el profesor Arturo Barros del Departamento de Humanidades, organizador del evento y el sacerdote Richard Sánchez Anillo. Poco a poco, fueron llegando los estudiantes y profesores hasta alcanzar llenar las sillas del lugar.


El conferencista Sánchez Anillo, con su amplia experiencia en el área de Licenciatura en Filosofía, en Teología y Bioética, inició su discurso sobre ‘El sufrimiento: Dilemas éticos’, rompiendo el silencio con sus palabras que con un ritmo pausado y a su vez dinámico, llegaban a oído de los asistentes, que, con el transcurrir del tiempo, se sentían cada vez más identificados con la temática, pues, ¿quién puede decir que nunca ha sufrido en su vida? El sufrimiento, tal como lo decía el sacerdote, es parte del ser humano, aun cuando este no lo quiera así.

Sin embargo, no todos interpretan el dolor de la misma manera. Por eso, Sánchez Anillo en un principio expuso desde su silla la perspectiva de la filosofía, mencionando a grandes autores como Schopenhauer, quien decía que en la vida todo es dolor y a Nietzsche, quien lo consideraba subjetivo.

Luego, el conferencista se levantó de su silla para explicar lo que su memoria retiene sin necesidad de leer en una hoja y es el punto de vista teológico, haciendo referencia al concepto de sufrimiento que se da en cada una de las partes de la Biblia, en el Antiguo y Nuevo Testamento, que, aunque se centre en un mismo Dios, debido a las distintas vivencias que se describen en los libros, se llega a diferentes ideas de sufrimiento.

En la sala, el tiempo no corría, los minutos pasaban lentamente, pero así no lo sentía la audiencia, pues a pesar del ritmo pausado del ponente, la sabiduría que cargaban sus palabras parecía no caber en el tiempo. De esta manera, volviendo a tomar su asiento, Sánchez Anillo continuó explicando la temática desde el punto de vista de la Bioética.

‘Todo duele cuando vamos a la vejez’, fueron las palabras que utilizó para referirse al dolor que puede causar en el ser humano una enfermedad y el mismo ciclo de vida del hombre. Igualmente, según lo expuesto por el sacerdote, todo ser humano nace con un miedo: la desprotección y más adelante, a medida que se enfrenta al mundo va adquiriendo nuevos miedos que le causan dolor y a su vez, el mundo le ofrece vicios o adicciones para evitarlo. He allí el problema del sufrimiento en la juventud. De acuerdo a lo dicho por él, el sufrimiento humano inicia desde el momento del nacimiento: “Por eso, lloramos al nacer”.

Finalizada la ponencia, el ambiente cerrado e íntimo se prestó para que se hicieran preguntas y entre los mismos asistentes se creara un debate, en el que respetuosamente expresaron su perspectiva del sufrimiento, aplicando también la temática al contexto actual del país.