Buscar este blog

viernes, 4 de marzo de 2016

Los dramas de la invasión del espacio público en el Lago del Cisne y el corredor universitario, en Puerto Colombia

El Mono es compañero fiel de la familia Giraldo Tovar
Por John Acosta

Ante la impotencia de no poder hacer nada distinto al ver cómo los funcionarios de la Alcaldía de Puerto Colombia le tumbaban el techo, bajo el cual tenía su negocio informal, John Ferney Giraldo no tuvo más remedio que sacar su viejo celular y grabar el video. Había llegado hace más de diez años a la orilla del Lago del Cisne, frente al cual un tío de su esposa, Lucelly Tovar, tiene una pequeña propiedad.  No encontró trabajo y tuvo que hacer lo que hace la mayoría para rebuscarse: puso un  negocio de venta informal en la orilla de la carretera, ahí mismo, a un lado del Lago del Cisne. Ofrecía agua de coco frío. Eso le permitió ser testigo de primera mano del deterioro paulatino de este cuerpo natural de agua. Junto a la agonía de este sistema hídrico, el hogar de John y Lucelly creció con el nacimiento de sus dos pequeñas hijas: Sharith Maricela, que ya tiene ocho años, y Karol Michelle, de año y medio. Precisamente, la mayorcita fue testigo impotente del día en que le tumbaron el techo al negocio de su padre.

Uno entiende perfectamente que es deber de los funcionarios municipales garantizarle a la ciudadanía la facilidad en la movilización. Y que, por lo tanto, no deben permitir que el espacio público sea ocupado por particulares. Eso es claro. No obstante, lo que deja un mal sabor en casos como el de John Ferney es que sean tan diligentes en este asunto específico, pero tan negligentes en otras cuestiones similares, como la ocupación por parte de vendedores ambulantes de los bulevares contiguos al corredor universitario, que también le pertenecen a Puerto Colombia. John Ferney dijo algo que, de ser cierto, podría dar pistas del interés prioritario sobre su drama y la indolencia de los mismos funcionarios con el clamor de los vecinos de los bulevares de Ciudad del Mar y Villa Campestre.




Las mesas esperan a los clientes de los futuros negocios: ¡estará el de John
Ferney Giraldo ahí? Ojalá
John Ferney Giraldo asegura que el secretario de Gobierno de Puerto Colombia, Jaime de la Hoz Botello, le dijo que levantara el negocio de donde lo tenía y lo pasara al otro lado de la carretera, justo donde el tío de Lucelly tiene su propiedad, “y le haces competencia a mi restaurante, que voy a montar aquí, a la orilla del Lago del Cisne”, dijo John Ferney que le aseveró De La Hoz Botello; es decir, el restaurante quedaría justo en el espacio que ocupa hoy John Ferney. En diálogo telefónico que sostuve con este funcionario de la Alcaldía de Puerto Colombia, me dijo que “hasta se ha puesto a inventar dizque yo voy a construir un restaurante ahí”.




Lo cierto es que las mesas con sillas incrustadas que han ubicado en el parque, construido a la orilla del recién llenado Lago del Cisne, sí asemejan a las de restaurantes de parador turístico. De La Hoz Botello afirma que el proyecto es otorgarles ese espacio en concesión a mujeres cabeza de hogar de Puerto Colombia. En ese caso, ni John Ferney ni su esposa, que llevan diez años en el lugar, aplicarían: ni John es mujer, ni su señora es cabeza de hogar y ninguno de los dos es oriundo de Puerto Colombia. John Ferney es de Barrancabermeja, Santander, y Lucelly Tovar es de El Banco, Magdalena. Ambos se conocieron en una finca de Santander, en donde John llegó a trabajar y donde Lucelly vivía con su madre, quien era la que cocinaba para los trabajadores.




Sin el techo inicial, la familia sigue buscando su sustento a pleno sol
Le preguntamos al secretario de Gobierno si la familia Giraldo Tovar podría aspirar a una de esas concesiones. “Nosotros podemos reubicarlos ahí. Habría que estudiar la posibilidad si ellos presentan la propuesta. Es que si él dialoga conmigo desde un primer momento”, respondió De La Hoz Botello. “A mí no me han dado tiempo de diálogo. Ellos se posesionaron el primero de enero. El 7 vino la Policía a pedirme el permiso para estar aquí. El 8 de enero envié un derecho de petición. El 19 vinieron a tumbarme el techo. El 5 de febrero recibí un oficio donde me piden que desaloje el lugar”, dice John Ferney. Jaime De La Hoz Botello dice que hasta los residentes del Lago del Cisne le han pedido que actúe contra esa invasión del espacio público.

El drama de los vecinos del corredor universitario


Fotos tomadas por vecinos del sector
El caso de los residentes alrededor de los bulevares de Ciudad del Mar y Villa Campestre es al revés: no ha habido autoridad municipal que proceda con los vendedores informales que expenden sus productos en clara usurpación del espacio público. “Somos conscientes que nuestros esfuerzos por sí solos no rendirán frutos si no contamos con el apoyo de la Administración Pública, pues ustedes son los envestidos para defender los derechos de nosotros los ciudadanos y contribuyentes honrados que convivimos en la jurisdicción de Puerto Colombia”, expresan los vecinos en una carta enviada en noviembre de 2015 a la Alcaldía de Puerto Colombia.

Los vecinos del corredor universitario se reunieron con el nuevo secretario
de Gobierno de Puerto Colombia, Jaime De La Hoz Botello
En otro parte de la misiva, los firmantes se refieren a hechos concretos: “Un ejemplo muy diciente y quizás en este momento el más grave entre nuestros males es el caso de una venta ambulante de comidas rápidas que se sitúa sobre la vía pública en los costados del boulevard, obstruyendo el tráfico, los accesos a nuestras viviendas, invadiendo las áreas verdes con sillas para sus “clientes” y una planta eléctrica y lanzando basura indiscriminadamente en el sector. Han llegado a tal punto de inconciencia  que incluso se atreven a lavar el remolque a la luz del día sobre la vía pública y dejan los deshechos”. Ellos terminan la carta con esta frase: “Esperamos contar con su intervención inmediata en aras de demostrarle a los invasores e incivilizados que existe una autoridad que hace cumplir las leyes en defensa de la comunidad”.

No recibieron respuesta alguna por parte de la Alcaldía. En cambio, a sus chat les llegó, por parte de un número desconocido, la foto de la carta que ellos enviaron puesta sobre una silla de plástico roja con esta leyenda: “incivilizado yo” y seguida de varias caritas riendo a carcajadas.


Las fotos de arriba y la de abajo a la izquierda, la adjuntaron los vecinos en
la carta que le enviaron al anterior secretario de Gobierno de Puerto
Colombia. Abajo a la derecha está un facsímil del chat burlezco que
recibieron los firmantes de la misiva
Hay que aclarar, por supuesto, que esto se dio en la pasada administración municipal. El nuevo secretario de Gobierno de Puerto Colombia, Jaime De La Hoz Botello, no ocupaba el cargo cuando se dio el impasse de la carta. De La Hoz Botello asistió a una reunión con los vecinos de los bulevares en el conjunto residencial Reserva del Mar. Los residentes esperan que el mismo ahínco que le pone el nuevo secretario de Gobierno a la invasión del espacio por parte de la familia Giraldo Tovar en Lago del Cisne, lo pongan también con los invasores del lugar público de los conjuntos residenciales, ubicados en el corredor universitario. Al fin y al cabo, ambos pertenecen a la misma jurisdicción municipal, aunque los residentes del Lago del Cisne sean estrato ocho y los del corredor universitario apenas pertenezcan a los estratos tres y cuatro.

Artículos relacionados:

¿Por qué las autoridades de Puerto Colombia no obligan a la constructora Grama a cumplir sus compromisos en Villa Campestre?

Este basurero es el regalo de Navidad que la Alcaldía de Puerto Colombia y Grama Construcciones les dan a los vecinos del corredor universitario

Vecinos, felices porque Grama Construcciones inició trabajos de pavimentación en sector que faltaba de Villa Campestre

Después de un período de suspensión, Grama Construcciones reinicia pavimentación de tramo en corredor universitario