Buscar este blog

lunes, 26 de enero de 2015

Mis agradecimientos de despedida al profe Forero, El Colega

El maestro Alfonso Forero González, q.d.e.p.
Por John Acosta

Hace tres días murió un gran amigo. Acabo de recibir el correo de otro amigo, donde me informa la partida del recordado profesor Alfonso Forero Gutiérrez, a quien, ya para mi época de estudiante universitario, conocíamos como El Colega. ¡Qué vaina! ¡Cómo pasa el tiempo! ¡Cómo se nos va apagando la vida hasta llegar, finalmente, la muerte! Hace muchos años no lo veía. Sabía de él porque mi compadre Jairo Enrique Valderrama, quien también fuera su alumno y mi compañero de estudios, me contaba sobre el profe Forero. “Su oficina queda al frente de la mía”, me decía.
Aquí, un vídeo sobre el Colega:
“Ustedes, inquietos lectores”, iniciaba diciendo al final de cada clase, cuando nos iba a anunciar cuál era la lectura que debíamos hacer para la clase siguiente. Aprendí historia universal contemporánea con él. Hoy veo la foto que publica la Universidad de La Sabana, su universidad, y miro su cabeza blanca, muy distinta a la negra brillante que me condujo por los saberes históricos del mundo de esa época. Claro, ya habían pasado 30 años. Pero conservaba su mirada jovial de hombre bueno y su sonrisa sincera.

El profesor Forero llegó como docente a la Universidad de La
 Sabana en 1983. Estuvo dedicado a la Academia hasta el día
de su muerte, el 23 de enero de 2014
Cuando falleció mi padre, el profe Forero contribuyó enormemente a que yo continuara en la fría capital del país para seguir mis estudios universitarios. Me contrataba para que le hiciera trabajos y me los remuneraba muy bien. Esa ayuda financiera fue crucial para ser lo que hoy soy. Él lo hacía sin esperar nada material a cambio: solo mi crecimiento profesional. Nunca pensé que algún día yo fuera a ser profesor, como él.  Es decir, ahora sí hago honor a lo que él nos decía cuando éramos sus estudiantes: colega. Trato de imitarlo en todo porque uno debe imitar lo excelente.

“Aquí estoy viendo su oficina vacía”, me acaba de decir mi compadre Jairo Valderrama, a quien llamé para darnos ánimo. Mi compadre le daba con frecuencia mis saludos que le mandaba al profe Forero. “Él se acordaba mucho de usted, por lo bullicioso que era”, me dice el compadre. ¡Qué vaina! ¡Murió El Colega!

“El profesor Forero estuvo vinculado a la Universidad desde 1983, era doctor en Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, España y licenciado en Ciencias de la Educación de la Universidad Pedagógica. Fue un ícono y ejemplo de la docencia en la Universidad durante los 31 años que hizo parte de nuestra Institución. Actualmente, hacía parte del área de Comunicación Pública de la facultad de Comunicación y era profesor titular”, dice el comunicado de prensa de la Universidad de La Sabana.

Nos queda la satisfacción de seguir su legado de gallardía, dedicación, seriedad y, sobre todo, su amor profundo a Dios. Sé que allá estará feliz, al lado del padre Nacho, su amigo del alma.

Artículos relacionados:

Mi abrazo de despedida al padre Ignacio Gómez

Feliz día, papá

Revista TINTA, una aventura estudiantil cuando la máquina de escribir era lo máximo en tecnología