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martes, 19 de noviembre de 2013

Biografía de Aída Abello Esquivel

La primera amenaza contra su vida le llegó en 1973, cuando estaba en la actividad sindical. “Aún no estábamos en la vida política. Íbamos a hacer un paro de una hora los trabajadores del Estado. “Paró la burocracia una hora”, decía el titular de El Tiempo en primera página, no se me olvida. Ese paro nos costó la primera amenaza”, contó ella en una entrevista reciente a la revista Semana. “Teníamos seguimiento de los cuerpos de seguridad del Estado. Iban detectives a las oficinas a vigilar al movimiento sindical. Siempre que íbamos a hacer una huelga coincidían las amenazas”, agregó.

De acuerdo a lo que relata, a primera carta que recibió tenía pintados dos fusiles cruzados: “Enemigos de la patria, los seguimos paso a paso”, decían. Ya cuando estaba en la Asamblea Constituyente, en 1991, la calificaban como “la vocera de la insurgencia”. No hubo un día en que no tuviera miedo de perder la vida. Cargaba dos escoltas, y ante las amenazas, Humberto de la Calle, en ese entonces era ministro de Gobierno, le prestó un carro blindado. “Esa era nuestra seguridad”, dice.

Cuando salió de la Constituyente, en diciembre de 1991, fue elegida presidente de la Unión Patriótica (UP). “Y ahí fue Troya. Las amenazas no dejaban descansar. Cuando llegué al Concejo (de Bogotá), era una de las épocas más duras de la matanza al movimiento: el asesinato de los trabajadores en Urabá”, dice en la misma entrevista a Semana.

El 7 de mayo de 1996 una ráfaga de tiros interrumpió  el recorrido de concejal Aída Avella por la autopista Norte con calle 170. Ella era una de las principales líderes nacionales de la Unión Patriótica, el movimiento político que surgió como producto de las conversaciones de paz con la guerrilla de las Farc durante el gobierno de Belisario Betancur.

Ese mismo mes, a los pocos días del atentado, viajó a Suiza. La decisión de sacar del país a Abella, fue tomada durante una reunión del Comité Ejecutivo Central del Partido Comunista (PC), del cual ella es miembro, convocada horas después del atentado contra la líder de izquierda. Álvaro Vásquez, secretario general del PC, y Jaime Caicedo, Gilberto Vieira, Hernán Motta, Luis Eduardo Garzón y Carlos Lozano, miembros del órgano colectivo de dicha organización, consideraron que no había garantías de seguridad para que Abella continuara ejerciendo sus funciones en el Concejo de Bogotá.

Su curul en la corporación fue ocupada por Mario Upegui, quien ha sido concejal en otras ocho ocasiones. Upegui dijo que las amenazas contra la concejala se multiplicaron después del atentado, por lo que él tuvo que adelantar el proyecto de ser concejal. Abella y Upegui habían acordado desde hace más de un año, compartir la curul en el Concejo. La meta era que Abella la ocuparía hasta el 30 de junio y él la asumiría a partir del primero de julio. Un miembro del PC dijo que el viaje de Abella no es considerado un exilio político. Permanecerá dos meses en Suiza y luego recorrerá varios países de Europa para denunciar la situación que la UP enfrenta en Colombia.

En abril de este año, en la víspera de la llegada de Álvaro Uribe en la Escuela Nacional de Ingenieros de Metz, en el Este de Francia, reapareció Aída Avella con su vigor y radicalidad. Tomó el micrófono para arengar con la misma vehemencia con que lo hizo en la Universidad Nacional, cuando en 1967 lideró la protesta contra la presencia del entonces presidente Carlos Lleras Restrepo en el campus que terminó con unos estudiantes enardecidos que le tiraron huevos y tomates al gobernante.

Pero esta vez Aída gritaba en un francés con un fuerte acento latino, aunque resultó igual de efectivo. Con el apoyo de profesores y dirigentes sindicales franceses, que también tomaron el micrófono y múltiples pancartas que declaraban al ex presidente Uribe como “Persona no grata”, lograron volverle incómoda su estadía en Metz. La presión, que continuó los meses siguientes, llevó al ex presidente Uribe a cancelar el curso académico en la Escuela Nacional de Ingenieros.


Durante el V Congreso de la UP en Bogotá, celebrado a mediados de noviembre de 2013, se tomó la decisión de que Aída Abello, exiliada desde hace 17 años en Europa, será la candidata presidencial por el partido de la UP. "Hemos vuelto al país, vinimos para volver, nunca nos fuimos, siempre llevamos la patria dentro", dijo a Abella, en el marco del V Congreso de ese partido en Bogotá.