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martes, 15 de enero de 2013

Avianca permanece ciega, sorda y muda ante caso denunciado en este blog

Por John Acosta

Ya hace más de dos meses, se publicó en este blog un caso ( Clic aquí para leer primer artículo sobre este caso) que le sucedió a un pasajero de Avianca, la aerolínea insigne de Colombia, cuando el protagonista de la historia quiso cumplir su sueño de viajar a su admirada Cuba, a propósito de su segunda luna de miel, y se le estropeó por completo su estadía en la isla de los hermanos Castro por culpa de la irresponsabilidad de esta empresa de aviación comercial. Peor que amargarle el festejo a Juan José Trillos y, por supuesto, a su esposa, hasta convertírselo en un sol de hiel, es la actitud pedante de Avianca en todo este tiempo, en el que ha permanecido con un  silencio provocador. Pues bien, en Comarca Literaria aceptamos el desafío que nos plantea esta extraña estrategia asumida por la aerolínea y nos imponemos el reto de recordarles el caso a nuestros amables lectores (que cada día son muchos más), cada cierto tiempo y con escritos como este, hasta que Avianca decida romper su abstención de pronunciarse y le ponga el pecho a esta situación para resolverla como corresponde.

Debe suponerse que una empresa de la magnitud de Avianca tiene un departamento de Comunicaciones o una oficina de Atención al Cliente o ambos. De manera que no se entiende esa postura tomada por la aerolínea, semejante a la de la famosa ave (que, a propósito, no vuela) de esconder la cabeza dentro de la tierra. Aquí mismo se han tratado casos de descontentos con otras empresas, como el de la compañía de telefonía móvil Tigo (Click aquí para leer artículo sobre caso Tigo ), que fue atendido de inmediato por su departamento de Comunicaciones y dio una solución satisfactoria al asunto (click aquí para leer sobre respuesta de Tigo ). Anterior al de Tigo, se presentó una cuestión similar con la Tarjeta de Crédito Olímpica (Click aquí para leer caso Olímpica) y, enseguida, la Gerencia de Serfinansa, empresa que maneja dicha tarjeta, puso la cara y hubo un final feliz (Click aquí para leer sobre respuesta de Olímpica). Incluso, antes del sumario que nos ocupa con Avianca, hubo una situación con Liberty Seguros (Click aquí para leer caso Liberty Seguros), que también fue solucionada, de forma diligente, por altos funcionarios de esta organización (Click aquí para leer sobre respuesta de Liberty Seguros).

¿Acaso Avianca es menos empresa que Serfinansa, Tigo y Liberty? ¿O es que se sienten tan robustecidos económicamente que creen sin importancia atender los requerimientos de un cliente casual que los eligió a ellos para volar a Cuba? Nadie puede alegrarse cuando el pasado 20 de diciembre, el Gobierno portugués renunció a ceder la compañía aérea TAP Portugal al único candidato, el consorcio sudamericano Synergy Aerospace, propietario de la colombiana Avianca. La oferta del grupo Synergy, del magnate sudamericano German Efromovich, planificaba cubrir el pasivo de TAP, estimado en 1.500 millones de euros, y girar 35 millones al Estado portugués. Por supuesto, que se haya escapado esta posibilidad de negocio es una pérdida lamentable para el dueño de Avianca, pero cuando se ve la magnitud de la cifra ofrecida al gobierno de Portugal, no puede nadie dejar de preguntarse por qué les duele tanto pagar lo justo por los daños y perjuicios causados a Juan José Trillos por la pérdida de su maleta, que no es nada comparado con lo que se proponían pagar por TAP.

En todo caso, el texto donde se relata la dramática situación vivida por Trillos, debido a un error de Avianca, se ha convertido en uno de los más leídos de este blog. Tanto, que en solo dos meses de haberse publicado, se ubicó dentro de los diez textos de mayor lectura, entre los más de 130 escritos divulgados en Comarca Literaria desde 2007. Y tuvo un repunte en las vacaciones de fin de año, que se ha mantenido en lo que va corrido de enero. Sin embargo, a la empresa colombiana de aviación parece no importarle lo que puedan pensar de ella los 75 mil lectores de este blog.

Esperamos que esta ave voladora saque su cabeza del subsuelo y lea, escuche y responda, ojalá de forma satisfactoria, como lo han hecho otras compañías, a un cliente que fue víctima de una falla de Avianca.