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viernes, 31 de agosto de 2007

Radio Cerrejón como cafetería para debatir temas cotidianos y culturales

Con Carlos Donoso, el famoso humorista venezolano
Palabras claves: Cultura, folclor, comunicación, seguridad industrial, ilegalidad, trabajo, parranda, emisora, narcotráfico, minería, lo legal.

Resumen: En la mina carbonífera de Cerrejón, en La Guajira colombiana, se implementó un canal de radio para contribuir con el objetivo de lograr una operación con cero accidentes por sueño o por fatiga. Radio Cerrejón ya tiene más de diez años y su éxito ha sido tal, que muchas otras minas han decidido utilizar una estrategia similar con la misma meta.

Radio Cerrejón se ha convertido, además, en un lugar de encuentro entre los operadores de equipo pesado: una especie de cafetería donde se debaten temas cotidianos; y entre los operadores y directivos de la empresa para debatir temas relacionados con la actividad minera.

1. Introducción
Antes de abordar el tema de Radio Cerrejón como forjador de cultura, es necesario analizar un poco 1o que significa cultura laboral y ver cómo ha sido su acoplamiento en Intercor, la empresa de Exxon que fue por mucho tiempo operadora de la mina de carbón a cielo abierto más grande de Latinoamérica, hasta que vendió su parte a un consorcio de empresas extranjeras que crearon Cerrejón. Se hará también un acercamiento a la cultura del guajiro antes de la llegada de Intercor para comprender mejor su proceso de adaptación con la cultura empresarial gringa. Hasta llegar a Radio Cerrejón y el papel que ha jugado en la consolidación de este proceso cultural.

2. Cultura laboral
La cultura laboral, con sus mitos, historias, actitudes, no se forma de la noche a la mañana. Por supuesto, la normatividad de la empresa es un paso fundamental para crear esa unidad cultural, con sus políticas, reglamentos, turnos de trabajo, en fin. Esto, claro, no 1o es todo. También influyen las costumbres del entorno en donde está localizada la empresa. Y la actitud de cada uno de los trabajadores, formada por el ambiente social en donde se desarrolló, más las creencias familiares que Ie inculcaron, más su propia apreciación del mundo.

EI interesante proceso de integración de todos estos elementos es lo que hace a una compañía diferente a las demás, así sus actividades sean muy parecidas. La cultura laboral en Intercor (hoy Cerrejón) tiene la particularidad de haber compaginado, desde el principio, la disciplina y el pragmatismo del empresario norteamericano con el espíritu parrandero y supersticioso del hombre guajiro.


3. Cultura de lo ilegal vs. disciplina empresarial


Abandonados a su propia suerte y por muchos anos por parte del Estado, el guajiro buscó la ilegalidad como una única forma de sobrevivir. Primero fue el contrabando, y después, se Ie agregó el narcotráfico. El contrabando ha sido una actividad exclusiva de los habitantes de la alta y media Guajira: entra por los puertos de Uribia y Manaure y se comercializa en Maicao. Los habitantes del sur del departamento van a Maicao a comprar las provisiones necesarias para el hogar o, los que viven del comercio, para surtir sus tiendas y almacenes.


A finales de los años 70 y comienzos de los 80 irrumpe en este escenario el narcotráfico, personificado en la siembra de marihuana. Esta vez fue el sur, por sus tierras fértiles, el sitio ideal para establecer lo que se llamó la bonanza marimbera. EI norte y centro de La Guajira participaban con las pistas clandestinas, fáciles de construir en sus suelos áridos y desérticos.

Lo ilegal se paseaba a lo ancho y largo del departamento. Con sus interminables parrandas de güisqui, mujeres, chivo y, claro, muertos: el abandono estatal también se evidenciaba en la ausencia de lo jurídico. La justicia la aplicaba cada uno can el poder de las armas.

Bajo este panorama, y cuando el narcotráfico estaba en su pleno apogeo, a finales de la década del 70 y comienzos de los años 80, llegó a la región el ruido del complejo carbonífero de EI Cerrejón Zona Norte. Primero con los ingenieros que se introducían entre trochas polvorientas por los montes en la etapa exploratoria y se tropezaban a doquier con los comerciantes de productos ilícitos.


Así es. En 1975, el Estado colombiano abrió, a través de la Empresa Colombiana de Petróleo, Ecopetrol, una licitación internacional para el estudio y desarrollo de la Zona Norte. De 17 empresas que participaron, la Internacional Colombian Resourses Corporation, Intercor, presentó la mejor alternativa económica y técnica más favorable para el país: una regalía básica de 15% sobre el carbón que le corresponde y la rehabilitación de los terrenos después de la minería. El 17 de diciembre de 1976 se firmó el contrato de Asociación entre Carbones de Colombia, Carbocol S. A., empresa industrial y comercial del Estado, e Intercor.


Después vino la parafernalia de la etapa de construcción, en la época en que los abusos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, (años 80) presagiaban que los precios del carbón, como uno de los principales sustitutos del petróleo, iban a estar por lo alto. Esto hizo que la inversión fuera cuantiosa (2.835 millones de dólares de la época), tal vez con la certeza de que ese dinero era recuperable pronto.

EI guajiro, tanto el indígena como el arijuna (como llama la etnia wayuu al no indígena), empezó a ver todo aquel desfile de equipo pesado y de dinero legal como la redención a tantos años de abandono estatal: creyó que ese complejo carbonífero sería la panacea a todos sus males.

Llegó la etapa de producción y, con ella, la vinculación de trabajadores, que debían pasar por una capacitación previa en el Sena. Después, la vinculación en el frente de trabajo: dormidas en el campamento con aire acondicionado, exquisita y abundante comida en restaurantes manejados con criterio de eficiencia y limpieza, lujos inalcanzables, hasta entonces, para la mayoría de aquellos jóvenes guajiros, que debían conformarse con envidiarle todo aquello a los narcotraficantes y contrabandistas), jornada laboral con una vigilancia permanente para el cumplimiento de las normas de seguridad industrial y, por fin, el descanso, ya en el pueblo, con los amigos y familiares, que esperaban a esos parientes como los nuevos ricos, no con dinero ilegal, sino con el sueldo pagado por una multinacional.

Además del uniforme de trabajo, la empresa entrega otros elementos necesarios para la labor de minería: cascos, gafas, guantes, botas, filtros protectores para las vías respiratorias y tapones para los oídos. La división de Comunicaciones Internas, que en los primeros años pertenecía al departamento de Recursos Humanos, editaba un periódico mensual (El Equipo) y una revista trimestral (El Cerrejón), en donde aparecían los empleados en su sitio de trabajo. Todos estos implementos (los de seguridad y las dos piezas de Comunicaciones) hacen que el trabajador se sienta diferente ante sus coterráneos y estos, a su vez, lo ven como el afortunado. Los empleados comienzan a ser líderes cívicos y comunitarios en sus poblaciones y muchos, incluso, se postulan con éxito a corporaciones públicas de elección popular.


4. Radio Cerrejón como agente transformador


La parranda y la indisciplina son los únicos herederos del ruido de la bonanza. Solo que la riqueza efímera dejada por la producción de la hierba ilícita también se esfumó. De modo que hacía falta el recurso para "financiar" la parranda y la indisciplina: llegó con El Cerrejón Zona Norte. Los generosos sueldos hicieron que la mayoría de los empleados de la región tomaran sus días de descanso para el trasnocho sin fin con fiestas interminables en las que, por supuesto, no faltaban las bebidas alcohólicas.



La consecuencia inmediata a tanto derroche era el ausentismo en el trabajo. Cuando ya no quedaba ningún familiar vivo dentro de las mentiras recurrente para justificar la pérdida del día laboral, los operadores de equipo pesado echaban mano a cuanto médico amigo tenían para que les firmara la excusa correspondiente. 0, si decidían regresar a trabajar, lo hacían sin haber repuesto del todo las energías. La empresa implementó, entonces, una serie de estrategias para evitar estas conductas: el programa de alcohol y drogas para rehabilitar a trabajadores con este tipo de problemas, visitas de las esposas y/o demás familiares del trabajador para explicarles la importancia del descanso en casa, charlas antes de iniciar cada turno, reuniones programadas con las psicólogas de la compañía y los medios institucionales enfatizaron sobre este tema.


En enero de 1994, los operadores de equipo pesado de la mina fueron sorprendidos por las voces profesionales del personal de Comunicaciones Internas, del entonces departamento de Relaciones Públicas (hoy Asuntos Públicos). El primer programa que se emitió fue La Tertulia, que hoy es el institucional del canal radial. Debido a la excelente acogida que tuvo la emisora entre los operadores de equipo pesado en la mina, se pensó en la posibilidad de realizar programas nocturnos, en vivo, con el objetivo de contribuir a evitar la fatiga entre los trabajadores de la mina a cielo abierto. En octubre de 1994 sale al aire el primer programa en vivo nocturno de Radio Cerrejón: Valores vallenatos, realizado por el autor del presente ensayo.

Radio Cerrejón juega un papel destacado en el refuerzo de estas estrategias. Los programas enfatizaban en las soluciones al problema, se respondían en vivo las preguntas que hacían los oyentes-empleados a los especialistas invitados, se llevaban al estudio personas que habían vivido experiencias similares o miembros de instituciones como Alcohólicos Anónimos para que narraran su testimonio.

Hoy por hoy el índice de ausentismo ha bajado considerablemente. Incluso, el compromiso y empoderamiento de los empleados con la empresa se ve reflejado en los sorprendentes niveles de producción, que en los últimos años ha superado las metas propuestas. El paradigma del operador de equipo pesado, generoso al momento de "financiar parrandas", ha variado notoriamente: ahora se ve más comprometido con acciones comunales dentro de su entorno social.


Es claro que Radio Cerrejón ha sido un puente eficaz en la creación y mantenimiento de una cultura laboral. Ha sido tal el grado de compenetración del canal 15, que los operadores de equipo pesado llaman para felicitar a un compañero que está cumpliendo año o para invitarlos a un partido de fútbol del club de trabajadores de su población (lntercor ha creado en cada uno de los municipios de La Guajira, un club de empleados con sede propia, en donde se realizan diferentes actividades culturales, deportivas, incluyendo a los familiares).


Aunque los periodistas son autónomos para manejar la temática en sus programas nocturnos, sobresalen en estos espacios cierta preponderancia por el afianzamiento de lo autóctono y lo regional: la cultura, las costumbres, el folklore, lo anecdótico. Puede ser por decisión propia de los periodistas - locutores o por sugerencia tácita de los oyentes: siempre están indagando por la más reciente grabación de algún conjunto musical vallenato o por las giras de sus artistas preferidos, que son siempre los de la expresión musical de la región. Ese apego por las costumbres costeñas se ve reflejado también en el afán para que les retransmitan los programas de Telecaribe.

La dificultad del mercado internacional del carbón, donde la sobre oferta del mineral tuvo, en los años 90, a los precios por el suelo. Esto hizo que la empresa tomara medidas de reducción de costos, como la salida de los empleados de base del campamento. Esta disminución en los gastos ha formado el mito entre los empleados de que "era mejor cuando estaban los gringos", pues desde hace muchos años, los trabajadores extranjeros en la empresa han bajado considerablemente.

5. Conclusiones


Radio Cerrejón ha contribuido en forma eficaz para que la base trabajadora comprenda que la reducción de costos y la optimización de procesos son necesarias para la supervivencia de la empresa en el competido mercado internacional del carbón. Los programas de la Presidencia han sido fundamentales para responder las inquietudes de los empleados en este sentido. También se ha logrado crear conciencia sobre la conveniencia de aprovechar el descanso para lograr una operación sin riesgo.


El canal 15 ha logrado ser el espacio en donde confluyen y se mezclan con armonía lo folclórico - cultural del trabajador con las políticas y normas de la empresa. Es decir, que el acoplamiento entre la informalidad del guajiro y el formalismo del empresario norteamericano, que se dio al comienzo de las operaciones mineras después de algunos años de laborase, se refleja en el día a día de Radio Cerrejón.

Por el tipo de trabajo (operar equipo pesado encerrado solo en una cabina de cristal), las comunicaciones entre los empleados de base no fluyen como cuando se labora en oficinas, en donde la interrelación es más directa y personalizada. En este sentido, Radio Cerrejón se convierte también en el puente entre los compañeros de labores, es como la "cafetería" de la empresa en donde todos se encuentran para comentar diferentes temas.

6. Bibliografía


Covo, Javier (1987). Guajira, pueblo y destino. Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones, Intercor. Diciembre de 1987. Barranquilla, Colombia

Acosta, John (1993). Crónicas y reportajes sobre la historia del complejo carbonífero El Cerrejón Zona Norte. Tesis de pregrado. Universidad de La Sabana. Agosto de 1993. Bogotá, Colombia

Revista Intercor 60 días, número 20. Página 14 y 15, Radio Cerrejón, la radio con personalidad. Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones, Intercor. Noviembre de 1996. Barranquilla, Colombia

De Flores, Miryam (2000). Una asociación que ha hecho historia. Departamento de Relaciones Públicas y Comunicaciones, Intercor. Noviembre de 2000. Barranquilla, Colombia

Acosta, John y otros (2000). Radio Cerrejón como proyecto comunicativo y cultural. Monografía de postgrado. Universidad Autónoma del Caribe. Julio de 2000. Barranquilla, Colombia

Revista Cerrejón 60 días, número 47. Página 7, Radio Cerrejón, ocho años con ritmo seguro. Departamento de Asuntos Públicos y Comunicaciones, Intercor. Mayo de 2002. Barranquilla, Colombia

Revista Cerrejón 90 días, número 55. Página 22, Radio Cerrejón, una década sintonizándose con la seguridad. Departamento de Asuntos Públicos y Comunicaciones, Cerrejón. Marzo de 2004. Bogotá, Colombia

Acosta, John (2020). Radio Cerrejón, 15 años comprometidos con la seguridad. Revista Cerrejón Al día, número 75. División de Comunicaciones, Cerrejón. Página 7. Enero de 2010. Bogotá, Colombia